Jonathan Lomelí/MURAL
Sujetos al vaivén de los criterios de cada nueva Administración, los radioescuchas son los principales afectados ante la falta de reglas claras para definir el rumbo que sigue la Radio Universidad de Guadalajara.
Frente a las radiodifusoras comerciales, la radio universitaria es una de las pocas opciones de contenido cultural para los ciudadanos, al ser un medio público perteneciente a la UdeG que es financiada con recursos estatales y federales.
Según la normatividad universitaria, un Consejo Técnico, es decir, un grupo de expertos, debe encargarse de establecer políticas, criterios y recomendaciones sobre la programación, pero desde la creación de la Dirección General de Medios (DGM) de la UdeG hace tres años, la radiodifusora universitaria carece de esa figura.
“Desde el 2004 no se han instalado y uno de los objetivos y de las instrucciones que hemos recibido es instalarlos”, reconoció Rogelio Campos, director de la DGM.
“Hace falta que tengamos instrumentos de autorregulación y un papel preponderante en la elaboración de estas políticas, de esta normatividad, lo van a desempeñar los comités técnicos”.
En la nota “Radio Universidad se renueva”, publicada en La Gaceta (UdeG,15 de octubre de 2007), se habla de los cambios en la programación como parte de una reestructuración.
Allí se anuncian los nuevos programas: Tocatta y Swing, La Flauta Mágica y Antena, de jazz, ópera y música del mundo respectivamente, así como el noticiero Medios UDG Noticias.
Para la reestructuración salieron del aire programas como Allá Tú, de Álvaro González, Quemando Cromo, Boulevard y Teleférico, provocando que radioescuchas y conductores se inconformaran argumentando la falta de una justificación transparente y pública de tales cambios.
Dos ex directores de Radio UdeG que prefieren omitir su nombre, aseguran que cada nueva Administración impulsa cambios en la programación que generan conflictos internos porque no existen políticas y criterios de programación claros.
En el caso opuesto, en Radio UNAM existe un Consejo Técnico ajeno al control político y administrativo de la radio, integrado por representantes del ámbito cultural, científico y ciudadano, quienes deciden sobre la programación radiofónica.
“Es un consejo plural, hay un representante en materia científica, uno en materia de música, de jóvenes, un representante de producción de medios, entonces cada quien da un punto de vista, evalúa y enriquece la opinión”, explicó Fernando Álvarez del Castillo, director de Radio UNAM.
Desde agosto del 2006, la DGM tiene en la congeladora el borrador de un manual de “Políticas de Comunicación para los Medios de la Universidad de Guadalajara”. Actualmente sólo cuenta con un Código de Estilo y Ética para sus noticieros.
En el País, el Canal Once es el único medio público que cuenta con una estructura completa de autorregulación cuyas políticas, estatutos y códigos éticos pueden consultarse en su página electrónica.
“Estas políticas evitan que los equipos directivos lleven a un rumbo al medio que no corresponde con su misión, su función social o cultural”, señaló Fidela Navarro, quien elaboró tales estatutos en Canal Once y hoy es asesora en el Senado de la República para la Reforma a la Ley Federal de Radio y Televisión.
El reto de Radio UdeG es generar estas políticas, transparentar las decisiones y ofrecer una radio cultural de carácter público como una alternativa ante las radios comerciales.
“Nosotros tenemos que cumplir con el reglamento”, señaló Campos.
La ley dice textual
Reglamento Interno de la Administración General de la Universidad de Guadalajara
Artículo 22E.90 En cada estación de radio se constituirá un Consejo Técnico que tendrá como atribución proponer políticas y emitir recomendaciones acerca de la programación radiofónica que se realice en la estación de radio que corresponda.

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