Gastó el dinero en un concierto.- Corona

22 01 2008

carlos-corona-martin-del-campo.jpg

Señala ex presidente que él gestionó 650 mil pesos para que arrancara el nuevo periodo, pero el “Chicho” decidió usarlos en un concierto

Alonso Torres/MURAL

Si la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) no tiene dinero para trabajar es porque la actual dirigencia se los gastó en un concierto, acusó el ex dirigente Carlos Corona.

MURAL publicó que la FEU no había actualizado su página de internet, y el actual presidente, César Barba Delgadillo, el “Chicho”, argumentó que no tenían recursos para hacer nada, ya que hasta que no se apruebe el Presupuesto 2008 en el Consejo General Universitario, podrán recibir dinero de la UdeG para operar.

“Lo que no te dijo es que yo le gestioné 650 mil pesos para que arrancara este periodo, y él decidió utilizarlos en un concierto el día de su toma de protesta”, comentó Carlos Corona.

De acuerdo con el ex dirigente, el “Chicho” le comentó su interés por hacer un concierto para recolectar víveres para los damnificados de Tabasco y le dijo que el costo era de 650 mil pesos.

“Le comenté que era una cantidad sumamente elevada para una actividad de esa naturaleza.

“Si realmente era tan apremiante la falta de recursos, yo no entiendo por qué derrochar 650 mil pesos en un concierto, si finalmente la FEU no es una promotora de espectáculos”, agregó Carlos Corona.

Para el ahora dirigente juvenil priista, la actual directiva del organismo estudiantil tiende una cortina de humo como pretexto para su inactividad.





La lealtad de los Briseñistas a prueba*

20 01 2008

carlos-briseno-gabinete.jpg

Gilberto Pérez Castillo

De agudizarse el enfrentamiento entre el ex Rector Raúl Padilla López y Carlos Briseño Torres, muchos de quienes vienen haciendo equipo con el Rector General se verán obligados a definir sus lealtades y a decidir con cuál de los dos bandos se la jugarán.

Para estos personajes la apuesta será fuerte: de ganar el conflicto del lado de Briseño se convertirían en la nueva generación que tendrá en sus manos el control político y administrativo de la Universidad; y de perder la guerra, podrían estar viendo finalizada su carrera al interior de la institución.

La mayoría de ellos, como casi todos los funcionarios universitarios, reconocen hasta ahora la jefatura política de Raúl Padilla López como la última palabra en la Universidad, y por eso también juegan al juego de ganarse la atención y la benevolencia del ex Rector.

Pero en el caso de que el enfrentamiento se agudice tendrían que definirse por una de las partes. Ahí es donde sus lealtades se pondrían a prueba.

Por supuesto que la decisión no se ve fácil, pues enfrentarse al grupo de Raúl Padilla dentro de la Universidad no es una empresa fácil; pero las ambiciones de más poder podrían mover a éstos a jugársela de plano en contra del ex Rector.

Los Briseñistas

Entre los funcionarios universitarios identificados con Carlos Briseño Torres, y que se verían obligados a definir sus lealtades, se encuentran el Vicerrector Ejecutivo, Gabriel Torres Espinoza, la Coordinadora General de Recursos Humanos, maestra María Dolores Rodríguez Díaz; el rector del Centro Universitario de la Costa, doctor Javier Orozco Alvarado; el Director  General de Medios, Rogelio Campos Cornejo; y el Director de Radio Universidad de Guadalajara, Oscar Abrego de León.

De los anteriores, Gabriel Torres y María Dolores Rodríguez son considerados el brazo derecho político y el brazo derecho administrativo respectivamente del actual Rector, por eso, en el caso de ambos, la apuesta es aún mayor.

En el grupo briseñista también se enlista al ex candidato del PRI a Gobernador y actual director de la División de Estudios Jurídicos, Arturo Zamora Jiménez, quien tanto durante como después de su campaña del 2006 fue cobijado por el actual Rector General.

El también priista y precandidato a alcalde de Guadalajara, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, le debe a Carlos Briseño su actual trabajo como coordinador de los Bufetes Jurídicos de la Universidad, por lo que también se vería orillado a elegir entre Raúl Padilla y el Rector General.

También tendrían que tomar esta decisión el Coordinador de Asesores del Rector, Javier Hurtado González, y los hermanos Armando y  Pablo Macias Martínez.

Otros funcionarios universitarios identificados como briseñistas son el director de la Preparatoria Dos, maestro Francisco Javier Valencia Zepeda; el Coordinador de Transparencia y Archivo General, maestro Oscar Constantino Gutiérrez Ramírez; el Coordinador de Tecnologías de Información, maestro Francisco Gerardo Cuellar Hernández; y el Coordinador de Vinculación y Servicio Social, licenciado Sergio Octavio García Aceves.

El Coordinador de Seguridad Universitaria, Gabriel Díaz González; el Coordinador General de Servicios a Universitarios, maestro Lorenzo Ángel González Ruíz; y el Rector de Centro Universitario de la Ciénega, Raúl Medina Centeno, también estarían obligados a definir sus lealtades.

También se encuentra entre los funcionarios universitarios identificados como afines a Carlos Briseño el Abogado General de la Universidad, Jorge García Domínguez.

De quienes no se esperan titubeos son los hermanos del actual Rector General Marco Antonio y Alfonso Briseño Torres, quienes también son funcionarios universitarios.

La hora de la definición

Tomar una decisión entre Raúl Padilla y Carlos Briseño será difícil para muchos de los arriba enlistados, pues, aunque le deben al actual Rector buena parte de su carrera en la institución y su actual trabajo, saben que pelearse con el ex Rector Padilla y su grupo no es un asunto sencillo.

El pasado miércoles 16 de enero, la amplia concurrencia de funcionarios universitarios en la ceremonia en la que el Ayuntamiento de Guadalajara reconoció la labor cultural de Raúl Padilla López, fue interpretada por algunos universitarios como un cierre de filas y una demostración de fuerzas del ex Rector.

Por su parte, con su ausencia en dicha ceremonia, Carlos Briseño Torres demostró una vez más que no teme evidenciar su distanciamiento con Padilla López.

En la tensa calma que se vive en estos fríos días de la vida política universitaria muchos de los funcionarios de la casa de estudios temen que el conflicto llegue a mayores, porque los obligaría a definirse por alguno de los dos grupos políticos enfrentados, encabezados respectivamente por Raúl Padilla y Carlos Briseño.

Muchos de ellos saben que en la decisión que tomen, de agudizarse el conflicto, se juegan su carrera y su permanencia en la Universidad.

*Tomado de www.marcatextos.com 





Serio conflicto en la Prepa de Autlán

16 01 2008

Gilberto Pérez Castillo

A pesar de que las autoridades de la Administración Central de la Universidad de Guadalajara no han hecho caso a las constantes acusaciones que pesan en contra del Director de la Prepa de Autlán,  Carlos Eusebio Márquez Villarreal, la comunidad universitaria se mantiene en pie de lucha y este día publicó en el periódico MURAL un desplegado en el que señalan:

“Expresamos nuestro total rechazo a la serie de irregularidades y violaciones a la normatividad universitaria y al contrato colectivo de trabajo vigente, propiciadas por el director de la Escuela Carlos Eusebio Márquez Villarreal y su equipo de trabajo, quienes sin experiencia docente, desde mayo de 2007, fueron designados funcionarios de esta institución educativa.

“Hemos agotado la vía del diálogo con Márquez Villarreal quien lejos de mejorar sus actitudes y cumplir la normatividad, actúa de una manera antidemocrática, autoritaria y especialmente represiva en contra de quienes le han demandado congruencia y trato justo, por lo que desde el 21 de noviembre del 2007, un grupo de académicos, trabajadores administrativos y de servicio, trabajamos bajo protesta como una manera digna de oponernos a las irregularidades y atropellos que han puesto en riesgo la vida académica, la estabilidad laboral y las relaciones humanas de nuestra comunidad universitaria”.

Entre otras cosas, acusan al funcionario universitario de:

 

  • Violaciones a la Ley Orgánica de la Universidad, en su artículo 66.
  • Violación al Estatuto General de la Universidad de Guadalajara en sus artículos 175 y 176, respecto al nombramiento del Secretario de la Escuela, denunciadas por el Consejo de Escuela 2006-2007.
  • Violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo del STAUdeG 2006-08, cláusulas 5, 18, 37, 69 y 82, mismas que por su gravedad ya han sido denunciadas.
  • Manipulación por el Director de la Escuela de los procesos electorales para la renovación de los órganos de gobierno.
  • La administración genera un clima de discriminación, hostilidad, amenazas y acciones represivas contra varios universitarios en detrimento de la armonía laboral y la productividad académica.

 Además de estas denuncias públicas, los quejoso ya acudieron a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.

Para difundir sus denuncias contra el director Márquez Villarreal, miembros de la comunidad universitaria de la Prepa de Autlán han abierto un Blog, http://universitariosprepaautlan.blogspot.com donde dan detalle de sus denuncias.





Peligro, papa caliente

15 01 2008

La Tremenda Corte/Público

El tema que parece ser espinoso para varios es sobre la auditoría a la Universidad de Guadalajara. El diputado panista Jorge Salinas dice que tendrá que realizarse, aunque sea dentro del programa de 2008, además de reprogramar la revisión al ejercicio 2006. Según Salinas la UdeG no entregó los estados financieros para su revisión y espera que la casa de estudios muestre una mayor voluntad “para ser auditada”, ya que la Auditoría Superior tiene hasta el 9 de febrero para entregar su programa de trabajo de 2008, así que con cronómetro en mano esperamos noticias.





La auditoría a la UdeG, puro pico de gallo

14 01 2008

20070906_2064.jpg

Pese a que Congreso estatal determinó revisar cuenta 2006 de la Universidad de Guadalajara, nunca se hizo.

Argumentos van desde que no se envió la documentación, hasta falta de personal.

Sonia Serrano Íñiguez/Público

De nada sirvieron las pugnas y declaraciones en torno a la auditoría a la Universidad de Guadalajara. El 2007 terminó y la revisión a la cuenta pública de la casa de estudios, incluida en el programa de ese año, ni siquiera comenzó. Los argumentos de los responsables van desde la falta de información por parte de la UdeG, hasta la falta de recursos y de personal. Algunos actores políticos confirman que sólo es consecuencia de los acuerdos entre el gobernador Emilio González Márquez y el rector general Carlos Briseño Torres.

Funcionarios de la Auditoría Superior del Estado de Jalisco (ASEJ) confirmaron a Público que la revisión de las cuentas de la casa de estudios ni siquiera comenzó. Uno de ellos dijo que la Universidad de Guadalajara no envió las cuentas correspondientes a 2006, en las cuales se basaría la auditoría.

El mismo funcionario admitió que la UdeG, que es un organismo público descentralizado del gobierno de Jalisco, nunca fue requerido para que enviara la documentación que hacía falta, pues no es facultad de la ASEJ exigirla. Sin embargo, tampoco se hizo la petición al Congreso del Estado para que a su vez hiciera la gestión ante la casa de estudios.

Otro funcionario de la ASEJ indicó que toda la información que llegó de la Universidad se quedó en la oficina del auditor, Alonso Godoy Pelayo, de donde nunca se remitió a la Dirección de Auditoría a Organismos Públicos Descentralizados, como marca el procedimiento.

El argumento que se manejó al interior del órgano fiscalizador para no comenzar los trabajos fue que el Congreso del Estado no les hizo llegar los recursos adicionales para contratar personal, ya que por el tamaño de la cuenta no se podía llevar a cabo con los auditores de que se dispone.

Dos diputados consultados sobre el tema señalaron que la ASEJ nunca envió el requerimiento de personal ni de recursos adicionales, por lo que el Congreso entendió que había resuelto las necesidades con el personal de que disponían. De hecho, esperan una explicación cuando en los próximos días el auditor superior presente el programa de auditorías para este año.

Personal de la ASEJ informó que no sólo la revisión a la UdeG quedó pendiente, sino que hubo otras incluidas en el programa anual, que no pudieron llevarse a cabo, también por falta de recursos y personal.

Las dificultades para que la ASEJ haya realizado su trabajo el año pasado, se suman a la discusión que se dio en torno a la reforma en materia de fiscalización y la permanencia del auditor en el cargo. El gobernador Emilio González Márquez presentó una propuesta para modificar la ley de la materia, en la que incluía sostener al frente de la auditoría a Alonso Godoy hasta el año 2010.

En principio, la propuesta fue aceptada en el Congreso; sin embargo, un grupo de legisladores del PAN planteó que se hiciera la reforma, pero sin el artículo transitorio que garantiza la permanencia del auditor. El grupo de diputados que responde al gobernador y el que es relacionado con la UdeG, hicieron frente común para exigir que no se cambiara a Godoy Pelayo. Para los panistas que se oponen, esta postura tiene que ver con que la casa de estudios y el Ejecutivo del estado son los principales entes a auditar.

Otro punto que despertó polémica es sobre la facultad del Congreso de fiscalizar, la cual le es retirada por completo en la propuesta del gobernador. Los legisladores señalan que no debe confundirse este término con el de revisión de cuentas públicas.

La reforma aún sigue pendiente, pues fue turnada a cinco comisiones para la elaboración de un dictamen que tendrá que presentarse al pleno.

– Claves
La historia

• El 28 de febrero de 2007, el pleno del Congreso del Estado aprobó la inclusión de la cuenta pública de 2006 de la Universidad de Guadalajara en el programa anual de auditorías, con el voto de las fracciones del PAN, PVEM y Panal

• El acuerdo prevé que se haga una “revisión, examen y fiscalización de los estados financieros, obra pública y las empresas para-universitarias de la Universidad de Guadalajara, correspondientes al ejercicio fiscal comprendido del 1 de enero al 31 de diciembre de 2006” (año en que ésta ejerció unos cinco mil mdp de recursos estatales)

• El auditor superior, Alonso Godoy, pidió ayuda extraordinaria de recursos y personal, para llevar a cabo la revisión, pero nunca hizo el requerimiento formal

• A finales de marzo del año pasado, el Congreso aprobó una prórroga de tres meses para que todos los entes fiscalizables incluidos en el programa de auditorías de 2007 entregaran sus cuentas, por lo que los trabajos debieron comenzar en julio

• La ASEJ tiene 40 días de 2008 para entregar los resultados de las auditorías incluidas en su programa anual





Ni Raúl es Alvaro, ni Carlos es Raúl*

13 01 2008

raul-padilla-y-carlos-briseno2.jpg

Gilberto Pérez Castillo

Nacido en las entrañas de la vieja Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG), el grupo político universitario que comanda el ex Rector Raúl Padilla López, le dio hace 18 años un golpe de estado a la agrupación de sus orígenes y se quedó con el control político de la Universidad de Guadalajara y todo lo que la institución significa.

Hasta ese año, 1990, el ingeniero Alvaro Ramírez Ladewig, hermano de Carlos el fundador de la FEG, había sido el jefe político de todos ellos, y a su alrededor funcionaba una especie de consejo de expresidentes de la propia federación estudiantil.

Recién llegado a la Rectoría, Raúl Padilla López y sus aliados pensaron que ya era hora de desbancar a una generación de viejos políticos fegistas y quedarse con la institución. A su favor contaba el conocer a la perfección las entrañas del ex poderoso grupo FEG-Universidad, que a esas alturas no era más que un tigre de papel.

Cuando Alvaro Ramírez y sus leales se dieron cuenta de las intenciones de Raúl Padilla, tomaron las instalaciones de la Universidad, utilizando para ello los sindicatos de maestros y trabajadores y a la propia FEG.

En una jugada magistral, Raúl Padilla creo una nueva organización estudiantil (la Federación de Estudiantes Universitarios) y dos nuevos sindicatos para desplazar a sus opositores. Cortando el pago del subsidio mensual a la FEG y congelando el traspaso de las cuotas sindicales tronó pronto a la oposición.

Aprovechando la delicada salud de Alvaro Ramírez, que para entonces había caído al hospital, pudo engañar al viejo jefe político para que levantara el paro universitario y devolvieran las instalaciones.

A partir de ahí, gracias a la nómina, que igual castiga o premia, Raúl Padilla desmembró el poder de Alvaro Ramírez y del grupo de ex presidentes de la FEG, y consolidó su poder.

Con el enemigo en casa

Sin una oposición mínima visible al interior de la Universidad, la única posibilidad de que el control de Raúl Padilla se rompa es desde dentro del propio grupo.

Tal vez siguiendo el ejemplo de quien hasta hace algunos meses llamaba su jefe indiscutible, Carlos Briseño Torres estaría midiendo las probabilidades que tiene de encabezar su propio golpe de estado y destronar a Raúl Padilla de la jefatura del Grupo UdeG.

Para eso, desde su elección como Rector General, y más claro desde su toma de protesta el primero de abril, ha dejado en claro que no está dispuesto a ser uno más bajo el organigrama de Raúl Padilla y una vez tras otra se empeña en contradecir las decisiones y las opiniones de quien señalaba como su jefe político. Así, dentro del Grupo UdeG la idea ha quedado clara: el Rector Carlos Briseño está provocando la ruptura para tener el pretexto de quitarse de encima la autoridad del ex Rector.

Aunque Carlos Briseño parece interesado en protagonizar, como si se tratara de una telenovela, la nueva versión de la historia protagonizada por Raúl Padilla hace 18 años, lo cierto es que ni Raúl Padilla es Alvaro Ramírez Ladewig ni Carlos Briseño es Raúl Padilla.

Alvaro y Raúl

Cuando Raúl Padilla enfrentó a Alvaro Ramírez, éste y sus aliados eran un grupo político en decadencia.

El ingeniero, como llamaban los fegistas a Alvaro Ramírez, había aislado al grupo FEG-Universidad de las esferas del poder gubernamental, en parte por su inclinación a los partidos de izquierda y en mayor parte por el rencor que guardaba hacia los gobiernos priistas, a los que acusaba del homicidio de su hermano.

Además, Alvaro Ramírez se había mantenido como un político inaccesible y en la sombra.

Ese aislamiento y sus confrontaciones con el régimen priista le impidió contar con la información, los contactos y los apoyos para enfrentar a Raúl Padilla y sus aliados.

Por el contrario, actualmente Raúl Padilla es un político que goza de muchas y muy variadas relaciones políticas, y a través de su trayectoria ha ido sumando muchos compromisos e intereses que le pueden servir a la hora de una confrontación.

Aunque también cuenta con un importante número de detractores, lo cierto es que al día de hoy no se puede decir que el ex Rector sea un político acabado o en decadencia.

Por su papel como Rector y como presidente de las empresas parauniversitarias que manejan la Feria Internacional del Libro, el Festival de Cine de Guadalajara, el Auditorio Telmex, Papirolas, la Cátedra Julio Córtazar y otras muchas más, Raúl Padilla cuenta con una larga lista de relaciones locales, nacionales e internacionales que le pueden ser útiles si se le pretende arrebatar el control de la Universidad.

Y otro factor importante, como protagonista del golpe de estado dado hace 18 años al grupo FEG-Universidad, sabe cuáles son las fortalezas y debilidades propias y las de su contraparte.

Carlos y Raúl

Raúl Padilla llegó a la Rectoría de la Universidad de Guadalajara con la imagen de un ex dirigente estudiantil que había superado la etapa del porro para convertirse en un académico. Por eso y por su edad su llegada al máximo cargo de la institución fue bien recibida.

Esta imagen le sirvió para ganar el debate ante la opinión pública, al contrastar su imagen y la de algunos de sus aliados, con la fama de pistoleros, porros y delincuentes que acarreaban la mayoría de los líderes del grupo FEG-Universidad.

Ante los ojos de muchos jaliscienses, Raúl Padilla es uno de los intelectuales más importantes de Jalisco, dado su roce con las luminarias de la literatura, el cine, el espectáculo y la producción intelectual.

Aunque la lista de sus detractores es larga, tanto dentro como fuera de la Universidad, lo cierto es que Raúl Padilla es un político admirado o criticado, pero respetado o temido por admiradores o críticos.

Carlos Briseño, por su parte, por más que se empeña en presumir sus postgrados y en repetir que lee todos los días y que habla inglés, no ha logrado ganarse el respeto como un académico o intelectual ni cuenta con las relaciones y la estatura políticas que tiene el jefe político al que intentaría sustituir.

Por supuesto que Carlos Briseño, quien también cuenta con su propia larga lista de detractores, cuenta con la fuerza que da el ser el Rector General, con la nómina que premia o castiga, con el poder que le da su cargo de destituir y nombrar funcionarios y con su propio directorio de relaciones políticas tanto dentro como fuera de la Universidad.

Velando armas

Por estos días, Raúl Padilla López y Carlos Briseño Torres, cada quien por su lado, hacen revisión del número y la lealtad de sus tropas, cuentan y alistan sus armas, miden tiempos y circunstancias, revisan sus relaciones y calculan sus probabilidades de triunfo en el caso de llegar a la confrontación abierta.

Dentro del Grupo UdeG, hay quienes creen que todavía existe un breve espacio para el arreglo, mismo que implicaría un reacomodo en la estructura de la administración central universitaria. Los más pesimistas y los más belicosos sólo esperan la hora de abrir fuego.

*Tomado de www.marcatextos.com





Denuncian uso de la UdeG para fines partidistas

11 01 2008

carlos-briseno1.jpg

Gilberto Pérez Castillo

Los miembros del Comité Directivo Estatal del PRI en Zapopan, encabezados por su presidente Carlos García Arellano, publican este día desplegados en los periódicos locales en los que denuncian que el Rector de la Universidad de Guadalajara Carlos Briseño Torres y el ex alcalde de ese municipio Arturo Zamora Jiménez están haciendo uso de recursos universitarios para tratar de ganar adhesiones entre el priismo zapopano, con el objetivo de ganar la próxima elección de la dirigencia municipal y tratar de decidir sobre quién será el próximo candidato de esa partido a Presidente Municipal.

En su denuncia señalan:

“Desde hace varias semanas, y de manera reiterada, a varios militantes de nuestro partidos les han sido ofrecidas prebendas, puestos y becas para quienes establezcan compromisos con las planillas impulsadas por la corriente que dirige el ex candidato Zamora en el interior de nuestro Partido en el Municipio de Zapopan, en un claro intento de hacerse de una fuerza de la que carece entre la base militante de nuestro Municipio, contando con el apoyo del rector de la Universidad de Guadalajara y con los recursos administrados por él, en un intento ilegitimo encaminado a generar simpatías y apoyo en el seno de nuestro órganos internos de dirección municipal”





Grupo UdeG, el Conflicto ya Empezó*

7 01 2008

consejo-general-universitario.jpg

Gilberto Pérez Castillo

 

Los integrantes del Grupo Universidad de Guadalajara se fueron de vacaciones con la convicción de que el mes de enero marcará el inicio del pleito abierto entre los grupos del ex Rector Raúl Padilla López y el del actual Rector Carlos Briseño Torres.

 

Para quienes se mantienen leales a Raúl Padilla y para éste mismo ya quedó claro que la verdadera intención de Carlos Briseño es deshacerse del mandato del ex Rector y hacerse de la jefatura política y del control de la Universidad.

 

Carlos Briseño estaría confirmando las interpretaciones que algunos atinadamente hicieron de su discurso de toma de posesión del cargo de Rector General, en el que señaló que con él se iniciaba una tercera etapa en la vida de la Universidad de Guadalajara, siendo la primera la del ex Rector Guadalupe Zuno Hernández y la segunda la del propio Raúl Padilla.

 

La resistencia de Carlos Briseño de negociar el presupuesto del año 2008 con el jefe del grupo universitario y su decisión de no recontratar a un número importante de funcionarios ligados a los miembros más leales del grupo padillista, fueron las pruebas más claras de que las intenciones del actual Rector de desplazar a Raúl Padilla del control de la casa de estudios van en serio.

 

Carlos Briseño y sus allegados creen que no les será difícil desplazar del control a Padilla López pues el Rector cuenta con la nómina, el presupuesto y su capacidad de castigar o premiar el comportamiento de los funcionarios universitarios, dependiendo de con quien decida jugar cada uno.

 

Desde el punto de vista de los padillistas las primeras batallas en contra de Carlos Briseño y sus allegados tendrán que ser definitivas si quieren recuperar el control pérdido.

 

Así, se anuncia para este mes el inicio público de este conflicto que se viene desarrollando en silencio desde que Carlos Briseño tomó posesión del cargo.

 

En esta pelea la compra de lealtades y el juego de los sindicatos de trabajadores y académicos serán la clave de quien resulte ganador.

 

La historia se repite

 

Hace 18 años Raúl Padilla López, siendo Rector de la Universidad de Guadalajara, rompió con el llamado Grupo FEG-UdeG, encabezado por el ingeniero Alvaro Ramírez Ladewig y los expresidentes de la Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG).

 

Al Grupo FEG-UdeG perteneció la mayoría de quienes hoy están al frente del control político de la Universidad de Guadalajara, incluyendo el actual Rector Carlos Briseño Torres.

 

Una vez acomodado en la Rectoría, Raúl Padilla sintió que ya era tiempo de dejar atrás la autoridad de Alvaro Ramírez y propició el rompimiento, generándose una confrontación que derivó en la toma de las instalaciones de la Universidad por los cuadros leales a Ramírez Ladewig.

 

El paro universitario fue levantado a tiempo como para salvarle la situación a Raúl Padilla y éste, gracias a la nómina, y a que conocía al grupo político desde adentro, pudo hacerse del control político de la institución.

 

Así, Raúl Padilla López sustituyó las viejas estructuras sindicales y de representación estudiantil por nuevas organizaciones afines a su proyecto.

 

De esta manera, durante los últimos 18 años el destino de la Universidad ha pasado por las decisiones del llamado Grupo Universidad, con el liderazgo indiscutible de Raúl Padilla, del que han surgido los últimos tres rectores generales y todos los rectores de los centros universitarios.

 

En la última sucesión, Carlos Briseño Torres se empeñó en hacerle creer a Raúl Padilla que era el más fiel de sus subalternos. Una y otra vez aprovechó cualquier oportunidad en los medios de comunicación para reiterar su indeclinable sumisión al jefe político.

 

Pero, como dice la frase popular, “del tamaño de la sumisión es el tamaño de la traición”, y desde el mismo día de su elección como Rector General Carlos Briseño trató de dejarle claro a Padilla López que el sumiso había quedado atrás y que en adelante cada decisión del ex Rector sería discutida o contradicha.

 

En las últimas semanas del 2007 a Raúl Padilla y a sus aliados les quedó claro que Carlos Briseño estaba tratando por todos los medios generar la ruptura con Raúl Padilla, para tener el pretexto de enfrentarlo y tratar de quitarle en definitiva la jefatura política dentro de la Universidad.

 

Los pasos de Briseño

 

Así habló Carlos Briseño en su discurso de toma de posesión del cargo de Rector General.

 

“En su época moderna, la Universidad de Guadalajara ha transitado por dos grandes etapas: la primera comenzó en 1925 con su reapertura promovida como dependencia del Poder Ejecutivo por el gobernador José Guadalupe Zuno. La segunda, dio inicio en 1989 y fue impulsada por el entonces rector Raúl Padilla López. Implicó dos grandes cambios: el establecimiento de nuestra universidad como organismo con autonomía jurídica y su transformación en un modelo de Red con estructura académica departamental.

 

“Concientes de lo anterior, ahora el gran reto es que todos ―todos― emprendamos una tercera gran etapa en la vida de nuestra institución. Este nuevo periodo ―necesario, tanto por razones internas como por exigencias del entorno― estará caracterizado, entre otros, por cinco desafíos que debemos encarar como universitarios”.

 

Y con estas frases inició una ya larga lista de regateos, negativas y discusiones con su, hasta unas horas antes, jefe indiscutido.

 

Desde ese primero de abril hasta estos días Carlos Briseño se ha ido preparando para enfrentar a Raúl Padilla López y disputarle el control político de la institución.

 

Los días de las vacaciones navideñas les sirvieron al ex Rector Padilla López y a sus aliados para definir estrategias y tiempos para enfrentar la que será la madre de todas sus batallas.

 

Este Enero está definido como el mes en el que habrán de iniciarse las batallas entre las facciones de Raúl Padilla López y Carlos Briseño Torres.

 

Ambas partes saben que del resultado de las primeras batallas se definirá el ganador, por eso preparan sus mejores armas para el arranque del conflicto.

 

Parece que una vez más llegó la hora de dejar atrás la Pax Universitaria.

*Tomado de www.marcatextos.com





Dejan elecciones de la FEU ‘raspaduras’

3 01 2008

logo-feu.jpg

Queda Rector general de la UdeG como el gran perdedor en la renovación de la dirigencia universitaria

José Alonso Torres/MURAL

Una derrota peleada vale más que una victoria casual.

Las palabras del militar argentino José de San Martín pueden aplicarse a algunos de los vencidos en la pasada elección feuista.

Como en toda lucha política hay personajes que salen ganando aunque pierdan, así como también hay quienes aunque ganaron, vieron disminuidos sus bonos y afectados sus espacios de poder.

Con los reacomodos realizados en el cambio de poderes al asumir Carlos Briseño la Rectoría general, las preparatorias de la UdeG quedaron bajo el control de unos cuantos funcionarios: Raúl Padilla López, Alfredo Peña Ramos, el mismo Briseño, José Trinidad Padilla López y Tonatiuh Bravo Padilla. Dicha composición política obligaba a la negociación entre los universitarios.

Con el aval de Raúl Padilla, el secretario general, Peña Ramos, puso a trabajar su red de incondicionales a su favor y a sumar voluntades; así, las comisiones que forman parte del comité directivo de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) fueron repartidas.

Mientras Peña Ramos y el grupo anti-Briseño armaban su estrategia para la elección, del otro lado, el vicerrector ejecutivo, Gabriel Torres Espinoza, principal operador político del Rector general, tomaba las riendas del proceso para que su jefe no saliera raspado.

Algunas alianzas no fueron tan productivas como parecían. Bravo Padilla, presidente de la Comisión de Educación en la Cámara de Diputados, negoció cinco espacios en el comité de la FEU; sin embargo, en la primera semana de comicios Proyecto U perdió en por lo menos tres de las prepas bajo su dominio, mientras que Vanguardia obtuvo malos resultados en planteles considerados como fuertes para ellos, como la Preparatoria 1.

Las anomalías continuaron a pesar del llamado del Rector amenazando a los funcionarios —más para efectos mediáticos que para que le hicieran caso—. La petición de que no se ventilaran públicamente las diferencias llegó demasiado tarde, la credibilidad de la autonomía de la FEU estaba ya hecha añicos.

Si bien la diferencia de 11 mil votos a favor de César Barba Delgadillo el “Chicho”, al frente de Proyecto U, no dejó oportunidad para que su contrincante impugnara el proceso, los ganadores permanecen en un escenario de confrontación, donde miles de estudiantes sintieron ultrajados sus derechos ante la intromisión exagerada de funcionarios para uno y otro bando.

La profunda división entre las corrientes al interior de la FEU quedó de manifiesto en la toma de protesta del “Chicho”, donde tanto él, como el líder saliente Carlos Corona fueron abucheados por sus contrincantes y los simpatizantes de ambos bandos terminaron a golpes afuera del Auditorio Telmex.

Pero, ¿quiénes ganaron y perdieron en la elección?

El gran ganador fue Raúl Padilla, quien dio pie al enfrentamiento entre universitarios que iban acumulando espacios a su favor. Bajo la consigna “divide y vencerás” el jefe político de la UdeG permitió que se hicieran trizas algunos funcionarios y desgastaran sus equipos para luego arroparlos de nuevo bajo su manto protector, permitiéndoles recuperar influencia en las preparatorias y los centros universitarios.

Aunque recuperó una posición que le había sido arrebatada por el ahora Rector general, el secretario general descuidó áreas que están bajo su responsabilidad. Le entró con todo para ganar de nuevo la FEU, pero en el camino terminó de perder poder, como en la Dirección General de Medios, manejada por la vicerrectoría general.

El gran perdedor fue el Rector general, quien pasó por alto la consigna de que en los gremios no hay que meterse. Quiso salirse, pero el daño a su investidura ya estaba hecho y alcanzó a salir raspado de un proceso en el que no debió involucrarse; dejó en evidencia algunos de sus puntos flacos.

Pero no todo se fue al pozo para el grupo del Rector, los grupos estudiantiles identificados con funcionarios vieron nacer una nueva corriente que se suma a las ya existentes: ante la revuelta y los dimes y diretes, Torres Espinoza formó su propio grupo en la División de Estudios Políticos del CUCSH, que podría ayudarle a ganar espacios entre los comités estudiantiles.

Surge así otro pequeño grupo para la negociación que se une a los ya conocidos y consolidados: Proyecto U de Alfredo Peña; Vanguardia, de Briseño Torres; Afluencia Estudiantil Mayoritaria, que responde a Armando Macías y a Briseño; Corriente Estudiantil Democrática, de Bravo Padilla, eterno aspirante a la Rectoría; el grupo de Juan Manuel Durán en el CUCSH, y el llamado “de los médicos” de Raúl Vargas, Samuel Romero y Leobardo Alcalá.

Los funcionarios olvidaron que los estudiantes no están en nómina y tanto su entusiasmo como sus rivalidades son genuinas. Los insultos, golpes y pedradas en la toma de protesta del “Chicho” fueron el resultado del manoseo político de quienes buscan aglutinar poder en vez de velar por los intereses estudiantiles, aunque frente a las cámaras, los directivos siempre digan otra cosa.








Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.