Un Rector en apuros

7 02 2008

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Puntos y Contrapuntos

Pedro Mellado/MURAL

Carlos Jorge Briseño Torres, quien con el cargo formal de Rector general desempeña las funciones de un dúctil administrador de la Universidad de Guadalajara (UdeG), siempre a las órdenes del cacique y jefe político de esa institución, el ex Rector general Raúl Padilla López (1989-2005), es un priista confeso con aspiraciones políticas ambiciosas.

Claro que quienes ya no desean que siga al frente de la UdeG, como se presume sería el caso del mismo Raúl Padilla López, esperarían que se concretara alguno de sus proyectos políticos de corto o mediano plazos. Porque hay quienes ubican a Carlos Jorge como potencial aspirante a la Presidencia Municipal de Guadalajara, para los comicios del domingo 5 de julio del 2009, en las más inmediatas elecciones intermedias, lo que significaría que Briseño Torres estaría empezando prácticamente su último año como efímero Rector general de la UdeG.

Estas dos versiones son comentarios recurrentes, tanto entre la comunidad universitaria, como entre destacados cuadros del PRI estatal, quienes observan con recelo las ambiciones e intromisiones del actual Rector general de la UdeG en los asuntos de su partido.

La potencial postulación de Briseño Torres como aspirante a la Alcaldía de Guadalajara parecería un primer paso, obligado, para avanzar después rumbo al más ambicioso de sus proyectos: la candidatura del PRI para la Gubernatura de Jalisco. Para encontrar una razonable certidumbre en sus proyectos políticos, Carlos Jorge es respaldado políticamente por el abogado Arturo Zamora Jiménez, ex Presidente Municipal de Zapopan (2004-2006), ex candidato a la Gubernatura de Jalisco en 2006 y actual director de la División de Estudios Jurídicos de la UdeG.

El gran problema para Carlos Jorge es que en su camino hacia la presidencia municipal de Guadalajara o hacia la Gubernatura, se topará de frente con el grupo político que controla actualmente el Comité Directivo Estatal del PRI, que encabeza el ingeniero Francisco Javier Guízar Macías, en cuyo núcleo más cercano se encuentran algunos de sus más enconados enemigos, los que comparte con Zamora Jiménez.

Carlos Jorge tendría en su favor, irónicamente, la anuencia de su jefe político, Raúl Padilla López, quien con tal de deshacerse de él podría ayudarle en su propósito de conseguir la postulación priista en Guadalajara. Aunque, como es lógico, nadie podría garantizarle el triunfo en la contienda constitucional de julio del 2009, donde seguramente sus enemigos pondrían especial énfasis en procurarle una dolorosa derrota.

El problema para el actual Rector general es que una vez fuera de la bolsa de protección que le brinda la UdeG, ya no podría disponer discrecionalmente de sus recursos humanos y económicos para hacer campaña electoral, lo que multiplicaría los riesgos de un eventual descalabro.

Carlos Jorge tiene todavía tiempo suficiente para rediseñar su destino: 1. Podría asumir una posición comodina y seguir siendo un peón en el tablero de su jefe político Raúl Padilla López; 2. Podría hacer acopio de arrojo, desafiar en serio a su padrino político y planear una estrategia eficaz para desplazarlo del poder, con el propósito de convertirse a su vez en el máximo jefe político de la institución; 3. O en su defecto, arriesgarse y buscar una salida decorosa por los muy accidentados caminos de la política, tratando de establecer una muy sólida cabeza de playa en las filas del PRI.


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Información

2 respuestas

8 02 2008
El abuelo de Josue, papa del papa de Josue

No mames mellado.

9 02 2008
sam

que hará? que creen?

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