
Rocío Ramos/Público
El gobernador pidió a los alumnos compararse con él mismo: “Una vez me equivoqué y me vi corriente; no se equivoquen ustedes, no sean corrientes”, les recomendó.
Estudiantes de la Preparatoria Regional de Lagos de Moreno recibieron ayer al gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, entre abucheos y mentadas de madre: fue su forma de responder a las mentadas de madre que el mandatario dirigió, en abril pasado, a quienes lo critican por sus donativos a obras religiosas. Y no fue una mentada discreta: se le pusieron al tú por tú.
El gobernador efectuó ayer una gira de trabajo por su municipio natal que incluyó la inauguración de la biblioteca del bachillerato. Allí fue donde los estudiantes lo recibieron con rechiflas, que salpicaron a su acompañante, el rector de la Universidad de Guadalajara, Carlos Briseño Torres. Los estudiantes usaron fuertes mensajes, como: “Góber, puñal, te coges al cardenal” o “Etilio, eres un pendejo, mejor renuncia”.
Un grupo se manifestó con pancartas a las afueras de la Preparatoria; algunos estudiantes, como Teresa Ortiz Camacho, expusieron su disgusto contra el visitante, y aseguraron que cuando el gobernador vivía en Lagos de Moreno “remarcaban ganado él y sus hermanos, qué mal que es de aquí”, se quejaba.
Las consignas y los gritos de los manifestantes, a los que se les unieron más estudiantes, alrededor de 50, obligaron a González Márquez y Briseño Torres a entrar por la puerta trasera. Uno de los que organizaron la manifestación fue Raúl Valencia Ruiz, director de Comunicación Social del CULagos, quien declaró: “La UdeG es un espacio de libre pensamiento, tenemos nuestro tiempo condicionado al de la institución, no a nuestras conciencias, entonces yo asumiré si hay una sanción por el tiempo que yo me demoré por llegar tarde”. Ante esto, el director de la Preparatoria, Marco Antonio Briseño Torres, hermano del rector de la UdeG, salió a enfrentar a los manifestantes para decir, en tono sarcástico, “gracias por el apoyo”, y avisar que se cancelaría el evento. Poco después llegaron antimotines al lugar, aunque no se registraron enfrentamientos.
Una vez iniciada la inauguración de la biblioteca, los inconformes se plantaron en la parte de atrás, afuera de la Preparatoria, y volvieron a alzar sus lonas, con inscripciones como: “Emilio, la tuya. Atte: los poquitos” o “Te amo, Emilio. Atte: el cardenal”. Como el personal administrativo de la prepa se dio cuenta de que el mandatario y el rector los veían, les pidió a varios estudiantes que se subieran a la barda para tapar a los manifestantes.
Y así lo hicieron, aunque sin suerte, porque González Márquez les dirigió un mensaje: “Una vez me equivoqué y me vi corriente. No se equivoquen ustedes, no se vean corrientes […] Yo estaba en una cena y ustedes están en una casa del saber […] Está en ustedes si son tan corrientes como yo, o si no llegan a ese nivel”.
Después elogió que haya oposición en el municipio donde él nació, y agregó que él también enfrentó a la autoridad cuando no cumplía con lo que el pueblo quería.
En su turno al micrófono, el rector Briseño tuvo que alzar la voz por el bullicio, y casi gritando dijo que así no se trata a los invitados, mientras los alumnos coreaban: “Libros, no novelas” y “Danos unas becas”. Más tarde, el rector diría que lamenta lo ocurrido, pero que respeta la libertad de expresión de todos los miembros de la comunidad universitaria.
Después de la protesta, la biblioteca quedó lista: fue fundada en 1979 y, ya remodelada, tiene capacidad para dar servicio a 1,983 estudiantes. Posee 5,244 libros y está construida sobre una superficie de 480 metros cuadrados. Se le invirtieron tres millones de pesos. “Nos queda claro que la lectura es fundamental para la formación de ciudadanos más informados”, acotó Briseño Torres, quien no se despegó del gobernador en toda la gira por Lagos de Moreno.
Comentarios Recientes