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Jueves, 22 Mayo, 2008
Dicen algunos políticos profesionales que en asuntos del poder hay que creer sólo en los intereses de las personas, no en las intensiones que manifiestan. Así las cosas; las afinidades, trayectorias, afectos, filias y fobias no contarían, lo que realmente debe estimarse es si los intereses políticos serán coincidentes o no. Bajo esta lógica, los acuerdos serán confiables sólo cuando hay intereses comunes, un ganar-ganar de la política siempre circunstancial. Este juego de acuerdos regido por un absoluto pragmatismo es justamente ese que en ocasiones se califica, entre otros epítetos, de maquiavélico. Se le llama así justo por dejar de lado principios, el deber ser de las cosas y la elemental congruencia que un sujeto debe guardar. Al proceder así los políticos profesionales olvidan que, a los ojos de los demás, lo que pierden es el principal activo que hoy deben cultivar bajo una democracia: credibilidad, y por consecuencia, confianza.
El pragmatismo de un político profesional, llevado a su máxima expresión, generalmente se interpreta como astucia, sagacidad, inteligencia, habilidad. Puede serlo en cierta forma. Empero también denota falta de congruencia y una efímera convicción ideológica que cambia según sopla el viento. Bajo ese comportamiento cargado de pragmatismo es difícil creer, y por consecuencia, confiar en un político que se rige por la oferta y la demanda sin recato alguno. Que hace o rompe compromisos simplemente porque con ello gana un poco más a corto plazo. Se torna riesgoso apostar a largo plazo en la palabra de alguien que no expresa escrúpulos para establecer alianzas y hacer compromisos, si le dan un poco a ganar. No es sensato confiar en alguien que somete sus decisiones y lealtades a una suerte de subasta bajo el principio exclusivo del costo-beneficio.
En política la credibilidad y confianza que alguien pueda despertar en la sociedad y entre sus propios colaboradores se gana sosteniéndose, en las buenas y en las malas, con sus principios, trayectoria e ideas. Esto no significa que las ideas no puedan pulirse a través del tiempo y tomar con ello un matiz diferente. Todo político modifica, para bien o para mal (ahí está la clave), sus ideas a través del tiempo como consecuencia de sus experiencias, aprendizaje e incluso de su edad. Lo que no inspira confianza son los virajes de 90 o 180 grados, esa prostitución de la ideología sin mayor justificación que una pequeña ganancia personal. A largo plazo se pierde más de lo que aparentemente se gana cuando se actúa bajo ese pragmatismo y se pretende estar en más de dos pistas a la vez como malabarista de la política.
Hace poco más de una década se habló del fin de las ideologías. Hoy se puede estar seguro que las ideas son indispensables para un político que aspire a ser confiable. La construcción de acuerdos de pragmatismo puro deja de lado los principios, trayectoria e ideas. Consigue dividendos a corto plazo y sacrifica la credibilidad por una alianza circunstancial. Esa es la historia de algunos políticos profesionales, que se les reconoce como astutos, sagaces e inteligentes, pero en los que difícilmente esta sociedad podría confiar.
gabtorre@hotmail.com
Aseguran que en los medios de la Universidad no hay censura
La recomendación expuesta por el Ombudsman de Medios de la Universidad de Guadalajara, Enrique Sánchez Ruiz, fue un error y quien la filtró a la prensa actuó con mala fe, pues en los medios de la UdeG no hay censura, aseguró el Vicerrector Gabriel Torres Espinoza.
Según el funcionario, Sánchez Ruiz se equivocó al hacer un señalamiento de un tema sin haber revisado los testigos o los audios que demuestran que sí se habló del hecho, aunque por política editorial decidieron no volverlos a transmitir.
“Los reporteros simplemente no le dieron el suficiente énfasis que le debieron haber dado al asunto de las mentadas de madre (hacia el Gobernador), que ese es un asunto de política editorial y no necesariamente una censura, porque el hecho sí se reportó”, dijo.
MURAL publicó ayer que Sánchez Ruiz envió una recomendación al director de información de Medios UdeG, Leonardo Schwebel, debido a que la estación de radio universitaria “autocensuró” las mentadas de madre que los estudiantes del CULagos le gritaron al Gobernador Emilio González durante su visita al plantel.
Torres Espinoza explicó que las omisiones en la información son errores involuntarios que todos los medios de comunicación cometen, por una política editorial definida, y es la audiencia quien juzga los criterios de esos medios.
“Tampoco creo que los medios de la Universidad se tengan que autoflagelar en ciertos asuntos, como creo que ningún medio de comunicación lo hace, pero de eso a que haya habido censura…”, añadió.
El Vicerrector agregó que, luego de platicar con el Ombudsman de Medios UdeG, la Universidad decidió trabajar en conjunto con el director editorial de la revista Etcétera, una publicación mexicana especializada en medios, para diseñar una propuesta de procedimientos para darle la atención necesaria a las quejas, así como al señalado, antes de emitir una recomendación, para evitar que se pronuncien sólo con la versión de una de las partes.
Que pregunten dentro de RadioUdeG si hubo o no censura. Claro que el vicerrector tiene que salir a dar su versión pero eso no quiere decir que su dicho sea verdad. Lo que es preocupante ahora es el rumbo que van a tomar los medios de la Universidad.
Gabriel ya ejercio presion y eso es una mala señal, todo mundo sabe que este señor lo unico que tiene en la cabeza es hacerle la chamba sucia a su jefe y a su socio imbecil (Emilio), da asco que la universidad sea comparsa de este gobierno decadente e hipocrita. Radio udeg deberia de ser el espacio mas plural e incluyente del cuadrante, ya estan peor que pepe sosa, que es mucho decir.
Grilla mata estructura administrativa en la Universidad
El cambio de ombusdman de Medios UdeG evidencia el abierto encono entre Carlos Briseño y Raúl Padilla.Por: Staff / Jalisco
elrespetable@gmail.com Martes 3 de Junio, 2008, 22:30
José Luis Vázquez Baeza, nuevo ombudsman y Carlos Briseño, Rector de la UdeG.
El cambio del ombusdman de Medios vino a evidenciar el grado de descomposición que persiste al interior de la Universidad de Guadalajara entre el grupo del actual Rector, Carlos Briseño Torres, y del ex Rector, Raúl Padilla López.
Pero además, evidencia que la grilla interna es más importante que los reglamentos que rigen a la UdeG, sobre todo en las acciones que vienen desde la Vicerrectoría Ejecutiva que encabeza Gabriel Torres Espinoza.
La salida del ombudsman o defensor de la audiencia de los medios públicos de la Universidad de Guadalajara, Enrique Sánchez Ruiz, no se debió a problemas de salud como se informa en un comunicado de prensa: salió porque dio una recomendación para que se transmitieran en Medios UdeG las mentadas de madre que recibió el Gobernador Emilio González Márquez durante una gira por los Altos de Jalisco, en la cual era acompañado por el rector de la UdeG, Carlos Briseño Torres.
Esa recomendación no gustó porque va contra la luna de miel que viven el Rector y el Gobernador: tanto no gustó que Torres Espinoza salió a acusar al director de medios, Rogelio Campos, de haber filtrado esta información.
El control que ejerce Torres Espinoza en la Dirección de Medios es evidente: antes de ser Vicerrector era el Director de esa área, la cual depende de la Secretaría General, que hoy encabeza Alfredo Peña Ramos, gente cercana a Padilla López.
Rogelio Campos, a quien se ve como gente del ex Rector Raúl Padilla, depende directamente de Peña Ramos y no de Torres Espinoza, como puede comprobarse en el directorio de la Universidad, http://www.udg.mx/categoria.php?id=3.
Pero es la lucha por el control de los medios de la UdeG, donde ahora se centra el pleito de Briseño Torres contra Padilla López.
En la presentación del nuevo ombusdman de Medios UdeG, José Luis Vázquez Baeza, no estuvo el director del área, Rogelio Campos, porque no fue convocado. La grilla está minando la estructura administrativa de la Universidad.
Antes, Rogelio Campos tuvo problemas de operatividad con el periodista Óscar Ábrego, quien se desempeñaba como director de Radio Universidad, pero además, colaborador cercano de Torres Espinoza.
Ábrego de León terminó renunciando a su puesto. Hoy, Gabriel Torres Espinoza apunta sus misiles contra Rogelio Campos, pues ya se habla de una inminente salida del Director de Medios UdeG.
En el CUCSH se han dado movimientos que no han gustado a Torres Espinoza, lo que se considera una ofensiva del grupo de Padilla López: hubo cambios en el Departamento de Estudios Internacionales; hubo cambios en la Coordinación de la Carrera de Estudios Políticos. Ahí movieron a personas que estaban consideradas como afines a Torres Espinoza.
Ahora, Torres Espinoza contraataca. No importa que en el camino se brinque el organigrama: es la lucha de Briseño y Raúl.
EL PURGATORIOUn nuevo capítulo: “El Amo Gabriel”
Por: VIRGILIO
elrespetable@gmail.com
Lunes 2 de Junio, 2008, 07:00
Dicen que así se le conoce a Gabriel Torres Espinoza en los pasillos del edificio administrativo de la UdeG: “El Amo Gabriel”.
Es Vicerrector Ejecutivo, pero Torres Espinoza no quiere quitar la “patota” que tiene puesta en la Dirección de Medios UdeG, que depende de la Secretaría General.
Para entender “los problemas de salud”, que sostienen en un comunicado, es la causa de la salida del ex Ombudsman de Medios UdeG, Enrique Sánchez Ruiz, hay que leer las declaraciones entre éste y el Vicerrector.
“Todavía no estamos totalmente preparados, que todavía hay quienes sostienen banderas, más bien así como de un corte autoritario, y bueno, las presiones sobre el Ombudsman, el Ombudsman debe ser independiente”, dijo Sánchez Ruiz después de que presentó su renuncia.
Antes el vicerrector, Gabriel Torres, comentó que Sánchez Ruiz se había equivocado:
“Como ahí lo dice el propio Sánchez Ruiz, pues él se equivocó al hacer un señalamiento de un tema sin haber revisado los testigos o los audios que demuestran otra cosa, ¿no? Y darle entrada a un trascendido sin preguntarle a alguna de las partes, pues es algo de lo que, me parece, no debe ocurrir porque no son las cosas como aparentan ser”.
Respuesta:
“Me parece que ayer o antier el señor vicerrector dice que yo me equivoqué porque no consulté los testigos, yo sí consulté los testigos una y otra vez. Me dedico a eso, a estar consultando testigos porque soy investigador social del más alto nivel”.