‘Yo soy el Rector’

4 06 2008

Admite Briseño diferencias en la UdeG, ‘como en las mejores familias’

Francisco de Anda/Mural

Aunque respeta a Raúl Padilla, jefe político de la UdeG, Carlos Briseño Torres dijo que él es el Rector y ejercerá su responsabilidad.

“Yo lo respeto y, por supuesto, tengo afinidades como también diferencias con ese liderazgo, pero en lo institucional, yo soy el Rector general de la Universidad de Guadalajara, y yo sé claramente la responsabilidad que tengo”, afirmó en un programa radiofónico.

“Yo creo que las diferencias que pudiera haber en equis o ye tema, no están por encima del conjunto más importante de afinidades que tenemos”.

Briseño Torres admitió que en la casa de estudios existen diferencias, como las hay hasta en las mejores familias, sin embargo, no hay pugnas ni división.

Además, rechazó que existan problemas políticos que puedan poner en riesgo el rumbo de la institución.


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13 respuestas

4 06 2008
Politicos II

No si no estamos preocupados por la division en la institucion sino por las manos que tienen agarrada a la institucion. jajaja. Es patetico leer y escuchar al rector, nisiquiera sabe expresarse.

4 06 2008
"vox populi"

Los que humildemente laboramos en nuestra querida “ALMA MATER”, muchos somos egresados de ella tambien, nuestro cariño hacia ella es mas alto que el que muchos que se dicen “universitarios”, lo que a mi me preocupa mas es ,lo que muchos rumores provocan entre la comunidad universitaria, ya que algunos toman partido por unos o por otros, y eso no es nada bueno para nuestra querida Universidad, espero que tengan la sufciente sapiencia los que dirigen elrumboe de nuestra maxima casa de estudios y los que desde hace tiempo estan en ella tambien, para que llevea buen puerto este gran barco delconocimiento que es el unico recurso de educacion accesible para muchos desprotegidos, no lo olviden, hasta la vista

8 06 2008
El fallido negocio cultural de la UdeG,,,Víctor López "EN PROCESO".

EL FALLIDO NEGOCIO CULTURAL DE LA UDG

Víctor M. López Álvaro

Desde el inicio de la feria popular Zapopum, en 2005, las finanzas de la Universidad de Guadalajara han mermado en más de 84 millones de pesos debido al fracaso del festival. El actual rector, Carlos Briseño, anunció que buscará cancelar las obligaciones que atan a la casa de estudios a esa serie de espectáculos comerciales –impulsados por el exrector Raúl Padilla y el empresario Jorge Vergara– que en sus documentos constitutivos se disfrazan de proyecto cultural.

La Universidad de Guadalajara (UdeG) derrochó al menos 84 millones de pesos en las tres ediciones de Zapopum (2005, 2006 y 2008), la feria popular organizada por quien fuera rector de ese centro de estudios, Raúl Padilla López, y por el dueño de Omnilife, Jorge Vergara, cuando el priista Arturo Zamora era presidente municipal de Zapopan y candidato a gobernador.

Las dos instituciones y la empresa conformaron la Fundación Feria de Zapopan, A.C., y para financiarla aportaron 8.5 millones de pesos cada una, es decir, 25 millones 500 mil pesos en total.

En sus dos primeros años, el festival se empalmó con las Fiestas de Octubre, a las que pretendía suplantar, pero fracasó desde el primer año y cada uno de los organizadores tuvo que dar otros 7 millones para cubrir las pérdidas.

A pesar del fracaso, la UdeG mantuvo su apoyo a la feria en 2006 y aportó 9 millones 600 mil pesos de su presupuesto. En 2007 Zapopum se canceló debido a las pérdidas millonarias que sufrió en las dos ediciones anteriores, pero se reanudó en 2008, cuando la Universidad le destinó aproximadamente 10 millones de pesos y otro tanto le aportó Vergara Madrigal.

En esta ocasión el ayuntamiento no puso dinero, sino que aportó servicios de seguridad, limpieza y jardinería con un costo estimado de 3 millones de pesos.

En la edición del 19 de abril al 11 de mayo pasados no se vendieron boletos suficientes para el palenque, por lo que cancelaron su participación artistas como Paquita la del Barrio, Timbiriche, Ricardo Montaner, Ninel Conde, El Chico y El Flaco Elizalde, el Conjunto Primavera, Ramón Ayala y José Luis Rodríguez, El Puma.

Durante esos 24 días asistieron 400 mil personas a todos los actos de la feria, menos de la mitad de las 850 mil que concurrieron en 2006.

Ante esa situación, el pasado 26 de mayo el rector de la UdeG, Carlos Briseño Torres, adelantó a los medios que se reunirá con los responsables del Corporativo de Empresas Universitarias, que preside Raúl Padilla, para analizar la conveniencia de cancelar Zapopum a fin de no seguir “metiendo dinero bueno al malo”.

Promoción “cultural”

En el oficio DGDC/1982/06 de la Universidad de Guadalajara, firmado por el entonces director general de Cultura, Jeffrey Steven Fernández Rodríguez, se afirma que Zapopum cumple con los objetivos institucionales de promoción cultural.

Para la casa de estudios, esta feria “es un producto cultural y artístico que integra ante la comunidad los múltiples esfuerzos que realiza la Universidad en el fomento a la cultura y las artes, tanto en el ámbito universitario como fuera de éste”.

De acuerdo con Fernández Rodríguez, el proyecto forma parte del Plan de Desarrollo Institucional 2002-2010, en donde “se define las políticas generales de extensión y difusión cultural de la UdeG”. Una de las exigencias del plan es “reconocer y difundir el patrimonio cultural y natural de la región y del país y el mundo como base del desarrollo sustentable; favorecer la participación social en los diversos procesos culturales y fortalecer nuevas formas de expresión y comunicación artística”.

Según este documento, Zapopum también cumple la Estrategia 4.3.4 de este plan: “contribuir al desarrollo cultural y científico de la región centro occidente del país, contando con la infraestructura que impulse el desarrollo de la oferta artístico-cultural universitaria en la Zona Metropolitana de Guadalajara”.

Además, prosigue el oficio, contribuye a la Estrategia 4.3.6: “Mantener a la vanguardia los proyectos de difusión cultural para el desarrollo de las disciplinas artísticas, de la divulgación de la ciencia y la tecnología, el conocimiento tradicional, la promoción de la lectura y la formación permanente de nuevos públicos. Para ello se pretende incrementar la presencia internacional en las actividades de difusión cultural, científica y tecnológica”.

Precisamente la creación de Zapopum fue una respuesta a las graves carencias de infraestructura, de oferta diversificada y de calidad cultural, dice el documento.

Sangría presupuestal

En 2005 la Fundación Feria de Zapopan, A.C., acondicionó para las actividades de Zapopum más de 300 mil metros cuadrados, propiedad de la UdeG, en la confluencia de las avenidas Parres Arias, Enrique Díaz de León y el Anillo Periférico Norte (las llamadas Naves Industriales Belenes, en Zapopan).

Ahí, la institución educativa gastó 4 millones de pesos para construir la infraestructura de Calle 2 –el espacio donde se lleva a cabo la feria–, así como unos 10 millones en la edificación de un ágora con capacidad para mil 800 personas y en el acondicionamiento de un palenque para casi 4 mil, según difundieron entonces los medios de comunicación.

Además, la UdeG invirtió 11 millones 193 mil pesos para contratar a los artistas que participaron en esa primera edición del festival. “Este monto incluye pagos de honorarios a los artistas, productores y grupos participantes que cuentan con contratos de confidencialidad por sus pagos”, se aclara en el oficio DGDC/1982/06.

Entre otros, se contrató a Kumbia Kings, K-Paz de la Sierra, Sonora Caliente, Pablo Montero, Genitálica y Yahir, para cuyo hospedaje se pagaron

618 mil 709 pesos, 552 mil por gastos de producción y 1 millón 119 mil pesos por transporte aéreo. En este último rubro se pagaron 479 mil pesos al año siguiente.

Así mismo, la UdeG erogó 11 millones de pesos en equipos de audio e iluminación para las presentaciones de esos artistas y 13 millones 964 mil pesos en “producciones”.

Para la segunda edición de la feria, en 2006, la Universidad aportó 5.5 millones de pesos, y para la más reciente aportó más de 9 millones 600 mil, aunque el actual director de Cultura de la UdeG, Igor Lozada, había afirmado que la casa de estudios sólo participaría con 5 millones de pesos.

La institución educativa está atada desde el principio al festival. Las instituciones que formaron la Fundación Feria de Zapopan, A.C., firmaron un contrato atípico que consta de 13 cláusulas. En la segunda se advierte que “las partes se obligan a que la persona jurídica creada (la asociación civil) tenga una duración de 25 años obligatorios para las partes que la constituyen, con la opción de prorrogar el término por un período igual”.

En la cláusula tercera la UdeG, como dueña de los predios donde se lleva a cabo la feria, “se obliga a arrendar(los) a la asociación civil durante los años 2005, 2006 y 2007, en condiciones preferenciales para la feria”.

Este trato preferencial tendrá vigencia “hasta que quede terminado el recinto ferial JVC, a construirse en el municipio de Zapopan o (hasta que) la asociación civil determine un lugar alterno para el desarrollo de la feria”.

En la cláusula cuarta, las dos instituciones y la Fundación Cultural Omnilife acuerdan: “una vez que venza el término del arrendamiento señalado, y de manera posterior al momento de darse las condiciones para ese efecto, se cambiará de lugar el recinto ferial al núcleo JVC a construirse a partir de 2008”.

A su vez Omnilife –se dice en la cláusula quinta– “se obliga a que las condiciones de arrendamiento del mismo tendrán que ser preferenciales para la feria Zapopum”.

Según la cláusula décima, “las partes acuerdan que los remanentes que en su caso llegaren a generarse, se destinarán para la ejecución de obras de interés público, mismas que serán designadas por cada una de ellas”.

El contrato está fechado el 7 de abril de 2005 y lleva las firmas de Arturo Zamora, por el ayuntamiento; de José Trinidad Padilla López y Carlos Briseño Torres, rector y secretario general de la UdeG, y de Jorge Vergara, por Omnilife.

No podía faltar el jefe del Grupo Universidad, Raúl Padilla López, que en el acta constitutiva de la asociación civil aparece como miembro del Consejo de Directores.

Formalizada ante el notario público número 20, Adalberto Ortega Solís, dicha acta establece que uno de los objetivos de la Fundación Feria de Zapopan será organizar, promover, difundir y dirigir el festival anual denominado Zapopum, que tendrá “contenidos culturales, de entretenimiento, comerciales, gastronómicos y deportivos, entre otros”.

Según este documento, la Fundación Feria de Zapopan también podrá “fomentar, promover, impulsar y apoyar cualquier actividad que fortalezca el desarrollo educativo, cultural, deportivo y social de la sociedad jalisciense en general y de la zapopana en particular, mediante la organización de toda clase de ferias, congresos y en general eventos que estimulen el desarrollo de toda clase de productos, bienes y servicios de la industria y el comercio”. l

8 06 2008
LA ALIANZA DE BRISEÑO CON EL PAN....Juan Carlos Cornell EN PROCESO

La alianza de Briseño con el PAN

Juan Carlos Cornell

Hace más de un año, gracias a la intervención directa de Raúl Padilla, Carlos Briseño se convirtió en rector de la Universidad de Guadalajara (UdeG) con el apoyo casi unánime del Consejo General Universitario.

Tal fue el consenso, que briseñistas y antibriseñistas se sumaron a la propuesta de poner al frente de la institución a un universitario “duro” para enfrentar la casi segura embestida del gobierno estatal contra la “burguesía dorada” de la UdeG. Tras el triunfo de Briseño, aquellos adversarios suyos que se disciplinaron fueron compensados con importantes posiciones político-administrativas en los centros universitarios.

Pero el principal triunfador fue el propio Raúl Padilla, quien dejó muy acotado a Briseño; de hecho, el rector sólo tendrá éxito en su gestión si sabe negociar con los otros grupos de poder, para lo cual es imprescindible la mediación de su reconocido factótum.

Pero las cosas comenzaron a salirse de control cuando el rector general estableció un acuerdo con el gobernador Emilio González Márquez, justo cuando se reunió con él en Casa Jalisco. En ese encuentro estuvieron también Raúl y Trinidad Padilla. Ahí se estableció que Briseño fuera el portavoz del Grupo Universidad; y éste, con el apoyo de Arturo Zamora, se consolidó como el interlocutor preferido del gobernador. La “amenaza yunquista” (Briseño dixit) se transformó en el idilio político más pernicioso para la Universidad desde la época de Cosío Vidaurri.

Briseño dejó a un lado las rabiosas críticas de su época de secretario general de la UdeG contra las administraciones panistas a cambio de vergonzosas muestras de apoyo del gobierno del estado, incluidas las medidas más cuestionadas; a cambio, González Márquez renunció a su pretensión de acotar a la “burguesía dorada” de la UdeG y manifestó su apoyo abierto al rector general.

Ese acuerdo provocó el primer conflicto al interior del grupo hegemónico de la Universidad. Y el pretexto fue la renovación de la dirigencia de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU). El rector demandó el derecho a imponer a su candidato con el objeto de consolidar su interlocución ante el gobierno; sus adversarios le demandaron sacar las manos de la elección para garantizar el equilibrio en el reparto del poder político en la institución.

En la contienda los estudiantes estuvieron ausentes, por supuesto, mientras que los seguidores de uno y otro bando hicieron hasta lo imposible por hacer ganar a su candidato. Raúl Padilla terminó siendo el coordinador de campaña del candidato más antibriseñista. La coalición promovida por Padilla obtuvo victorias contundentes en la renovación de los consejeros y, por tanto, un control holgado del Consejo General Universitario (CGU). Y ese triunfo se repitió, aunque apenas con lo justo, en el caso de la FEU, y dio a Padilla el control que tenía Briseño sobre esa organización desde hacía tres años.

A pesar de esos resultados, muchos briseñistas siguen pensando que ganaron y consideran que ello aun sin el control del CGU y con la gran mayoría de los grupos de poder en su contra; ellos insisten en que continúan detentando el poder real en la Universidad.

Ese éxito parcial del rector y sus aliados se debió a que las autoridades de la UdeG cambiaron parcialmente las reglas del juego político; es decir, llevaron la confrontación a terrenos donde el rector y sus aliados tienen una ventaja relativa y evitaron al máximo las confrontaciones. Entre las medidas privilegiadas por el rector sobresalen dos: 1) el uso de los instrumentos de comunicación de la Universidad a favor del posicionamiento personal de Briseño; y 2) la construcción de una red política que le permitió aprovechar tanto los recursos de la rectoría con su estrecha relación con el gobierno, lo que rebasa la arena universitaria.

Además, la creciente influencia de la UdeG en materia de comunicación se debe a sus propios medios y a la influencia que ha desarrollado con la contratación de “pautas publicitarias”. Al igual que en el rectorado de Raúl Padilla, la política de comunicación de la casa de estudios se ha centrado en la figura del rector, en contraste con el bajo perfil en el que se mantuvo durante el período de Trinidad Padilla.

Esta estrategia se ha acompañado de una política de filtraciones a los medios para debilitar a quienes se oponen al rector. El caso de la transparencia universitaria es un ejemplo de ello. En lugar de dotar de autonomía al órgano de transparencia y alejarlo así de las decisiones políticas, Briseño decidió transformarlo en una dependencia más de la oficina de rectoría comprometida con la promoción de su figura como rector.

Si queremos, por ejemplo, saber las razones por las cuales el rector eligió a sus colaboradores en la administración central o a los rectores de centro, en la página electrónica correspondiente sólo encontramos un video promocional que enumera los nombres de los funcionarios, pero no transparenta las razones de sus nombramientos.

Además, la legitimación de la política de transparencia universitaria se basa más en su publicidad que en sus resultados. Y esta publicidad, a su vez, raya en la manipulación informativa al presentar “certificaciones” inexistentes, como la realizada por la Organización de Estados Americanos (OEA). En todo caso, la transparencia de las acciones públicas es un instrumento que sirve más para legitimar y promover las acciones del rector, que para que éste rinda cuentas. En suma, Briseño ha fortalecido su presencia política al interior del Grupo Universidad mediante el protagonismo que le ha negado a sus adversarios, estrategia en la que no pocos medios han jugado deliberadamente a su favor.

Una segunda estrategia de Briseño es la creación de una red política que opera al margen de la estructura universitaria. Esto es, el apoyo público que Briseño da al gobernador, así como sus relaciones políticas con un sector del priismo que le resultan útiles para construir alianzas con presidentes municipales de ese partido, con empresarios de dudosa reputación y con grupos sociales y políticos interesados en aprovechar “los buenos oficios” del rector con las autoridades locales.

Esta red personal, pensada en función de las aspiraciones que Briseño ha expresado públicamente (y cuyo alcance sobrepasa al municipio de La Barca), no juega un papel directo en las relaciones de poder en el Grupo Universidad, pero puede convertirse en un importante activo en caso de una abierta confrontación por el control de la Universidad. Es ahí donde los adversarios de Briseño ven amenazante su desempeño como rector.

Aunque en el terreno universitario Briseño mantendrá acotada su capacidad de acción y su influencia política será competida por el resto de los miembros del Grupo Universidad, lo cierto es que mientras lleve la confrontación a terrenos donde sus adversarios han demostrado poco o nulo éxito, el conflicto se mantendrá latente. l

10 06 2008
Lic. José Domínguez

Es lamentable que ante la debilidad del gobernador y su falta de capacidad política el rector salga a defenderlo a capa y espada. No me explico como el señor Briseño no se puede dar cuenta del daño que le hace al estado siendo comparsa de un gobernador sin visión y sin proyecto.
Es muy triste. No dejo mi mail, porqué ya ví todo lo que algunos han escrito aquí. Sólo quería expresar mi desilusión por la política de Jalisco.

14 06 2008
puercazos

Como Uribe y Rogelio no tienen huevos para decirle las cosas de frente a Gabriel, aquí unos puercazos se acomiden a poner comentarios con su nombre. El sello de la casa.

15 06 2008
alejandro Díaz

LAS DIFERENCIAS entre Emilio González y el grupo de Eduardo Rosales y Jorge Salinas aparentemente tuvieron ayer una tregua.

ES MÁS: ¡hasta fueron a la iglesia juntos!

PERO NO CREA que la reunión tuvo otros fines. Fue por el bautizo de Natalia, hija de Salinas y sobrina y hoy ahijada de Rosales.

EN LA CEREMONIA, celebrada muy cerca de Casa Jalisco, estuvieron tanto panistas de uno como de otro bando.

ADEMÁS DEL GOBERNADOR, estuvieron Gustavo González; Alcalde de Ocotlán, Absalón García; el secretario del Ayuntamiento tapatío, Alfonso Rejón; Carlos Salinas, tío de la bautizada y secretario particular del Alcalde de Guadalajara.

A LA COMIDA se sumaron Francisco Ramírez Acuña y Alfonso Petersen, quienes no llegaron al templo.

POR AHÍ también estuvo Pablo Lemus, presidente de Coparmex.

YA SE VERÁ si este acercamiento en ambiente familiar luego tiene algún efecto.

15 06 2008
FELIPE COBIAN EN ""PROCESO"" Partidero

Partidero

Felipe Cobián R.

La renuncia del ombudsman de medios de la Universidad de Guadalajara, Enrique Sánchez Ruiz, a escasos tres meses de haber asumido el cargo y cuando apenas había emitido su primera recomendación, caló muy hondo en la institución porque evidenció que en realidad no existe la intención de enderezar la información en la casa de estudios. Por tal razón el exrector Raúl Padilla López, el que realmente manda en la UdeG, llamó a cuentas hace unos días al rector, Carlos Briseño Torres, y al vicerrector, Gabriel Torres Espinoza. En esa junta, que se supone se llevó a cabo en la residencia particular de Padilla, estuvieron presentes su hermano y también exrector José Trinidad Padilla López, así como el secretario general Alfredo Peña, quien responde directamente a los intereses del jeque o jefe de jefes del Grupo Universidad. Ahí se discutió el exabrupto de Torres Espinoza y se puso en la mesa su permanencia en el cargo. Y es que el regaño al primer ombudsman universitario no es poca cosa: no es ya la punta del iceberg; delata lo que hay en las profundidades. El defensor de audiencias sólo se concretó a cumplir con su deber. El rector y el vicerrector creyeron que Sánchez Ruiz sería alguien muy manejable, pero se equivocaron rotundamente.

Y a propósito, ¿quiénes le harán la chamba al nuevo defensor de audiencias –como se llama en la UdeG al nuevo designado– José Luis Vázquez Baeza, que operará desde México y sólo vendrá a Guadalajara cada mes? No cabe duda de que serán quienes no cobrarán, es decir los consejeros, a quienes nombraron casi de un día para otro. Algunos de éstos son avezados en cuestiones universitarias y reconocidos por su trayectoria; por eso hay quien se pregunta cómo fue que aceptaron el cargo cuando las autoridades universitarias se encuentran en entredicho. En el consejo están, por ejemplo, Agustín del Castillo, Guillermo Orozco y Marisela Moguel Díaz, entre otros. Además, el consultor externo y muy experto en estos temas, Javier Darío Restrepo.

16 06 2008
Revista PROCESO

Partidero

Felipe Cobián R.

La renuncia del ombudsman de medios de la Universidad de Guadalajara, Enrique Sánchez Ruiz, a escasos tres meses de haber asumido el cargo y cuando apenas había emitido su primera recomendación, caló muy hondo en la institución porque evidenció que en realidad no existe la intención de enderezar la información en la casa de estudios. Por tal razón el exrector Raúl Padilla López, el que realmente manda en la UdeG, llamó a cuentas hace unos días al rector, Carlos Briseño Torres, y al vicerrector, Gabriel Torres Espinoza. En esa junta, que se supone se llevó a cabo en la residencia particular de Padilla, estuvieron presentes su hermano y también exrector José Trinidad Padilla López, así como el secretario general Alfredo Peña, quien responde directamente a los intereses del jeque o jefe de jefes del Grupo Universidad. Ahí se discutió el exabrupto de Torres Espinoza y se puso en la mesa su permanencia en el cargo. Y es que el regaño al primer ombudsman universitario no es poca cosa: no es ya la punta del iceberg; delata lo que hay en las profundidades. El defensor de audiencias sólo se concretó a cumplir con su deber. El rector y el vicerrector creyeron que Sánchez Ruiz sería alguien muy manejable, pero se equivocaron rotundamente.

Y a propósito, ¿quiénes le harán la chamba al nuevo defensor de audiencias –como se llama en la UdeG al nuevo designado– José Luis Vázquez Baeza, que operará desde México y sólo vendrá a Guadalajara cada mes? No cabe duda de que serán quienes no cobrarán, es decir los consejeros, a quienes nombraron casi de un día para otro. Algunos de éstos son avezados en cuestiones universitarias y reconocidos por su trayectoria; por eso hay quien se pregunta cómo fue que aceptaron el cargo cuando las autoridades universitarias se encuentran en entredicho. En el consejo están, por ejemplo, Agustín del Castillo, Guillermo Orozco y Marisela Moguel Díaz, entre otros. Además, el consultor externo y muy experto en estos temas, Javier Darío Restrepo.

16 06 2008
Y estos mis aliados

http://www.milenio.com/guadalajara/milenio/nota.asp?id=628140

OJO CON LO QUE DICE DE ZAMORITA (Director de la Facultad de Derecho -cortesía del Rector)

Durante medio siglo, los intereses inmobiliarios se han repartido un patrimonio público
Los Colomos: narco, mentiras y terrenos

Simulación de escrituras, compraventas fraudulentas y lavado de dinero forman parte del historial de una propiedad pública en la zona más codiciada de la ciudad, que ahora el gobierno hace intentos por recuperar.
El área de avenida Acueducto. La zona tenía un alto valor por sus recursos hídricos; hoy depende principalmente del mercado inmobiliario. Foto: Marco A. Vargas

16-Junio-08

La historia del rancho El Gorupo, enclavado en lo que hoy se conoce como Los Colomos III, sería un ejemplo de cómo el hombre a veces triunfa sobre las leyes universales de la física: su comprador de 1962, Melquíades Orozco Vázquez, logró el prodigio de hacerlo crecer de tres hectáreas originales a 30. Hace apenas dos años, sus descendientes lo llevaron a 33 hectáreas.

Hoy se sabe que esta sorprendente expansión de la materia no fue tal. Notarios diligentes se encargaron de “corregir” las escrituras y asentar la propiedad sobre el área pública, en la zona inmobiliaria más codiciada de la ciudad.

Gracias a esa paciente labor empresarial, el narcotraficante Rafael Caro Quintero pudo adquirir una fracción de casi 20 ha de El Gorupo (escritura pública 19,718), el 13 de enero de 1984, ante la fe del notario 55, Alberto Farías Martínez. Allí comenzó a edificar un proyecto faraónico que incluía un zoológico, caballerizas y lago artificial, además de una gran finca con aspecto de templo griego, ejemplo conspicuo del Art narcó.

Toda esta abierta actividad, bajo la mirada fascinada de buena parte de las elites tapatías, que abrieron sus puertas a las carretadas de dinero provenientes de actividades ilegales del cártel de Sinaloa, cuyos capos más prominentes huían a Jalisco de la agresiva Operación Cóndor del Ejército mexicano, ejecutada a partir de 1977 en ese estado del noroeste. A partir de entonces, a la agrupación criminal resultante de esa migración se le llamaría cártel de Guadalajara.

Pero el pequeño paraíso del célebre mafioso duraría poco, tras su detención en Costa Rica el 4 de abril de 1985 por el asesinato y la tortura del agente de la agencia antidrogas estadunidense (DEA, por sus siglas en inglés) Enrique Camarena Salazar, y el secuestro de la tapatía Sara Cosío. La Procuraduría General de la República (PGR) decomisó sus bienes, y los predios en torno a la avenida Acueducto quedaron en el olvido.

De forma insospechada, pocos años después, estos baldíos regresaron a la especulación: recuperados tras arduo proceso por los abogados del sinaloense, los terrenos terminarían de “limpiar” su doble origen ilegítimo con la venta a terceros. Hoy se ubican allí los exclusivos fraccionamientos Zoto Grande [sic] y La Reserva, además del templo católico de San Juan Masías, que tiene su propia historia. Los precios actuales por metro cuadrado en el área rondan los diez mil pesos, los más elevados de la metrópoli.

La huella de Caro Quintero ha sido casi borrada; la de las invasiones a la propiedad pública, no.

• Una investigación del gobierno estatal señala varios negocios como casos de posesión ilegal.
Foto: Marco A. Vargas

1895: protección de cuencas

En los enredos legales por Los Colomos, un dato es esencial: todas las escrituras de los invasores de la zona remiten a actos jurídicos y escrituras que no van más allá de 1934. Los títulos que posee el gobierno de Jalisco comienzan en 1891, y se adquieren a partir de 1897. Esto alude a una premisa jurídica básica: el primero en tiempo es primero en derechos. Pero además a una segunda, no menos contundente: la propiedad pública es inalienable, imprescriptible e inembargable. Es decir, su invasión no crea derechos.

El gobierno se hace de esos predios para asegurar el agua a la perla tapatía. “El 6 de diciembre de 1895, el Ayuntamiento de Guadalajara, en reunión de cabildo, acordó dirigirse al gobernador con el propósito de solicitarle la concesión de los manantiales y las corrientes llamadas El Colomo Grande, así como la autorización de desviar hacia la capital, en caso necesario, en arroyo del referido nombre y la expropiación de los terrenos necesarios para levantar edificios, depósitos y acueductos o canales”, señala Luis Basich Leija en Plan para la conservación de los acuíferos de Los Colomos para su mejor aprovechamiento en el abastecimiento de agua (1971, Descripciones Jaliscienses, El Colegio de Jalisco).

Tanto el Ayuntamiento de Zapopan como las fábricas de textiles de Atemajac, La Experiencia, El Batán y el Molino del Salvador se opusieron al planteamiento (temiendo escasez de agua), pero, vencida la resistencia, el gobierno comenzó a adquirir predios. La primera compra fue el 10 de abril de 1897, a la señora Peña de Guevara (sic), 5.28 hectáreas, registrada ante el notario 14, Juan S. Castro (Análisis y diagnóstico de la tenencia de la tierra en la cuenca de Los Colomos, Secretaría de Desarrollo Urbano, 1999).

Las propiedades compradas pertenecían a María Gil Romero, Manuel Fernández del Valle, Mercedes Torres de Rosales, Miguel Rosales Cortés, Francisca Jiménez Ontiveros, Luis Castellanos y Tapia, Amado Vidrio y la propia Peña de Guevara; también se dieron permutas de superficie con José Verea, dueño de la hacienda La Providencia, la cual, según dijo a este diario Enrique García Becerra, investigador del Departamento de Geografía de la UdeG, era un complejo de propiedades que no fueron adquiridas con fines productivos, sino a futuro, para el desarrollo urbano, lo cual hace a Verea un visionario de los negocios inmobiliarios.

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A este patrimonio público heredado por los gobernadores Luis Curiel y Miguel Ahumada, el gobierno localiza una nueva adquisición de predios, por parte del Ayuntamiento de Guadalajara, el 7 de mayo de 1920 (registrado por el notario Arnulfo M. Matute en esa fecha, anexo 134).

Así se integra la propiedad pública original. En 1999 había dudas sobre su extensión, pues muchas escrituras están planteadas en fanegas (una fanega equivale a 6,459.6 metros cuadrados) y sus linderos eran mojoneras y descripciones geográficas que se han modificado. Hay versiones de que el terreno público total original era de 248 ha.

Sin embargo, un cuidadoso análisis cartográfico elaborado por la propia Sedeur a partir de 2004 arrojó los datos oficiales: 198.55 hectáreas en dos grandes poligonales.

El primer poligonal corresponde a Los Colomos I y II, El Colomo Grande (16.8 ha), Los Colomos de María Gil (6.97 ha), Loma del Colomo (2.82 ha), Miguel Rosales (40.4 ha), El Chochocate (16.5 ha), excedencia de El Chochocate (39.2 ha), y tres permutas con el señor José Verea (que suman poco más de 17 ha). Al total de 139.8 ha, se le deben restar poco más de 23 ha cedidas a José Verea, para totalizar 116.7 ha.

En Los Colomos III, es la suma de los predios La Coronilla (3.56 ha), Campana del Tabardillal (37.3 ha), Loma de los Coyotes (24.6 ha) y Los Coyotes (16.4 ha), para totalizar 81.85 ha.

Con el paso de los años, sobre todo medio siglo a la fecha, 26.7 ha del primer poligonal y 40 ha del segundo fueron invadidas. Los intentos gubernamentales para poner orden y detener las invasiones fueron, en el mejor de los casos, tímidos.

• El panorama de Acueducto luce un notorio éxito de los comercios.
Foto: Marco A. Vargas

1962: las invasiones

La escritura pública 434, del 20 de marzo de 1962, ante la fe del notario público 48, José García Delgadillo (inscripción 133, página 280 del libro 791, sección primera de la segunda oficina del Registro Público de la Propiedad), acredita la compra de Melquíades Orozco Vázquez del terreno rústico “denominado El Torreón y San Ramón, conocido también como Loma del Callejón y actualmente como Rancho el Gorupo”, con una extensión de tres hectáreas (una anotación marginal revela que la fracción vendida forma parte de un superficie total de 30 ha), cuya historia registral data aparentemente de 1934.

Melquíades Orozco solicitó rectificación de superficie, aludiendo error en la escritura. Es decir, no eran tres sino 30 ha (documento 15 del libro 2,354 de documentos generales de la segunda oficina del RPP). Ya con ese logro, vendió a Guillermo Brocmann Obregón y socios 25.7 ha (escritura pública 3,094, 16 de junio de 1969, notario 65, Carlos Luviano Jaramillo).

19.7 de esas hectáreas pasaron a propiedad de Caro Quintero, el cual las perdió temporalmente. Pero el 6 de septiembre de 2000, la escritura 6,111 (del notario 50, Guillermo Conrado Figueroa) acredita la venta de 15.7 ha del predio por parte del propio narcotraficante, operación a cargo de su representante Juan Carlos Aguado Madrigal, a favor del grupo constructor Segundo Milenio SA de CV.

El 5 de diciembre de 2003 (escrituras públicas 10,221 y 10,222 del notario 16 de Zapopan, Arturo Zamora Jiménez), se acredita la transmisión de las áreas de vialidad y de cesión para el desarrollo Zoto Grande.

De las propiedades estatales que detentó el miembro del cártel de Guadalajara entre 1984 y 2000, además del fraccionamiento citado, se derivan también los condominios La Reserva (escritura 523 del 17 de diciembre de 2003, notario 98, Manuel Cárdenas Ortega), de 6,911 m2.

Pero los descendientes de Melquíades Orozco no se conformaron con pasar de tres a 30 ha. El 6 de diciembre de 2006, Amparo Meneses viuda de Orozco solicitó una nueva rectificación de la superficie, a 33 ha, la cual se autorizó, según el documento 38, libro 10,634 del RPP.

Otras invasiones en Colomos III (que suman 40 ha) no tienen un pasado tan espectacular; son actos jurídicos considerablemente más recientes que sólo por descuidos podrían ser mejores que los títulos públicos. En algunos casos ni siquiera se ha detectado al invasor. Pero la investigación de la Secretaría General de Gobierno señala nueve actos de posesión ilegal, que incluyen los fraccionamientos Pontevedra, Real del Bosque, La Reserva, una fracción de Puerta de Hierro, la escuela Greenlands, iglesia católica de San Juan Masías, Plaza Andares (parcialmente) y agencia automotriz Mazda Acueducto, así como los particulares Corporativo Egyro, María del Rosario Lindoro Guerrero, Andrés Estrada Briseño, Marcela y Griselda Muñoz Morfín.

Las evidencias jurídicas abrumadoras no han impedido que estos espacios tengan licencias municipales en regla por parte de Zapopan.

En Los Colomos I y II se registran trece invasiones: fraccionamiento Rincón de Los Colomos, fraccionamiento Villas Colomos, Fernando Castillo Carrillo, Mario Martín del Campo, Jesús Oropeza Preciado, Yamel Gómez Márquez, club deportivo Atlas Colomos, constructora Rodríguez y Torres, y el reciente caso de Retorno del Torreón, de Oromont Inmobiliaria Sociedad Civil, con ocho presuntos codueños. También favorecidos con permisos municipales (de Zapopan y Guadalajara), ninguna de las escrituras de este grupo se remontan más allá de 1949.

La materia no se crea ni se destruye, sólo se transforma, dice el principio de Lavoisier. En Colomos no es la excepción: las tierras que fueron adquiridas a partir de hace 111 años para preservar el agua de la ciudad simplemente han sido invadidas para negocios fabulosos en una madeja de mentiras, fraudes e historias oscuras que no excluyen lavado de dinero del crimen organizado

Guadalajara•Agustín del Castillo

16 06 2008
http://periodismoenjalisco.blogspot.com/2007/08/y-muy-pronto.html TENGO EL PECADO DE SER EXITOSO

Vestido de traje de rayas de gis y un chaleco gris, Gabriel Torres no es precisamente el hombre que a la primera impresión parece tan serio y formal.

Es un hombre exitoso, trabajador, responsable, chocante para algunos. Y su vida esta llena de trabajo, trabajo y más trabajo.

El rector de 33 años ha hecho muchas más cosas de lo que la mayoría de la gente que no lo conoce podría imaginarse, pues a su corta edad es politólogo de profesión, maestro del CUCI y CUCSH, rector de un Centro Universitario (CUCiénega), co-colaborador de programas de radio y televisión, y columnista.

Proveniente de la región sur del estado de Jalisco, concretamente de Ciudad Guzmán, y siendo el menor de 11 hermanos, se define a sí mismo como un trabajador nato: “me gusta lo que hago y por eso trabajo más de 8 horas al día. Tengo la suerte de que sea así”.

Al echar un vistazo a su oficina que es cálida y acogedora nos percatamos de que se siente bien estando ahí y que ha luchado por su estilo y decoración. Y precisamente este espacio lleno de personalidad suscita al visitante preguntas inevitables.

¿Al guna vez pensaste estar aquí, tener lo que hoy tienes?
“Sería deshonesto si te dijera que no. Lo cierto es que sí lo imagine, esto y más cosas, no soy conformista… no sé si sea bueno o malo pero a mí me funciona y siempre estoy pensando en lo que sigue”.

Desde que comenzó su rectorado no ha dejado de trabajar y pensar en los proyectos futuros logrando la Certificación ISO 9001:2000 y la acreditación de aproximadamente el 50% de las carreras del Centro Universitario de la Ciénega.

Un proyecto que marca mucho su gestión fue abrir la carrera de Periodismo: “Me gustaría estar aquí en el centro para ver egresar la primera generación porque entonces se cumpliría el ciclo de lo que a mí me corresponde hacer. Dejará de ser un proyecto para ser una realidad”.

Sin embargo “el Rector”, llamado así entre los alumnos del centro universitario, no pierde su naturalidad a pesar de su trayectoria: “Los cargos y las responsabilidades hay que tomarlas con mucha mesura por que no son para toda la vida, pues llegara el tiempo en que eso termine y cuando yo regrese a la banca tendré que prepararme para ello sin perder la sencillez. No hay que ser iluso porque luego te desilusionas” explica el maestro Torres.

“La buena suerte se levanta a las siete de la mañana”

El no cree que lo que ha logrado sea parte de la buena suerte, “todo tiene un sacrificio proporcional, no hay milagros ni mala suerte. Esta se levanta a las siete de la mañana”.
Pero no todo es trabajo…

Tiempo completo, lo mencionas mucho ¿Que haces en tus ratos libres?
“El deporte que más me gusta prácticar es la natación y cuando dispongo de tiempo me voy a la playa. Me gustan las motocicletas, tengo dos y me gusta mucho el cine. Me considero un cinéfilo”.

Y la fiesta ¿Donde queda?
“No soy ni de antros ni de bares, ni de estudiante lo era. No es que tenga pruritos o reservas, simplemente cada quien hace lo que le gusta y lo mío es emprender y concluir proyectos”.

Pero no todo es color de rosa y Torres Espinoza no se ha librado de los mal sabores de boca: “antes de mi elección como rector recibí mi golpe más fuerte. Me hicieron una campaña de desprestigio bien armada por razones de celos. Dijeron calumnias sobre mi persona en los medios de comunicación que durante 15 días estuve aclarando. Ahí fue cuando me di cuenta de que hay mucha gente que te va a querer hacer daño por el pecado de hacer la cosas bien”.

Al rector del CUCiénega le brillan los ojos cuando lo cuenta “En realidad mi mayor pecado es ser exitoso”, presume.

18 06 2008
FELIPE COBIÁN ""EN PROCESO" Partidero

Partidero

Felipe Cobián R.

La renuncia del ombudsman de medios de la Universidad de Guadalajara, Enrique Sánchez Ruiz, a escasos tres meses de haber asumido el cargo y cuando apenas había emitido su primera recomendación, caló muy hondo en la institución porque evidenció que en realidad no existe la intención de enderezar la información en la casa de estudios. Por tal razón el exrector Raúl Padilla López, el que realmente manda en la UdeG, llamó a cuentas hace unos días al rector, Carlos Briseño Torres, y al vicerrector, Gabriel Torres Espinoza. En esa junta, que se supone se llevó a cabo en la residencia particular de Padilla, estuvieron presentes su hermano y también exrector José Trinidad Padilla López, así como el secretario general Alfredo Peña, quien responde directamente a los intereses del jeque o jefe de jefes del Grupo Universidad. Ahí se discutió el exabrupto de Torres Espinoza y se puso en la mesa su permanencia en el cargo. Y es que el regaño al primer ombudsman universitario no es poca cosa: no es ya la punta del iceberg; delata lo que hay en las profundidades. El defensor de audiencias sólo se concretó a cumplir con su deber. El rector y el vicerrector creyeron que Sánchez Ruiz sería alguien muy manejable, pero se equivocaron rotundamente.

Y a propósito, ¿quiénes le harán la chamba al nuevo defensor de audiencias –como se llama en la UdeG al nuevo designado– José Luis Vázquez Baeza, que operará desde México y sólo vendrá a Guadalajara cada mes? No cabe duda de que serán quienes no cobrarán, es decir los consejeros, a quienes nombraron casi de un día para otro. Algunos de éstos son avezados en cuestiones universitarias y reconocidos por su trayectoria; por eso hay quien se pregunta cómo fue que aceptaron el cargo cuando las autoridades universitarias se encuentran en entredicho. En el consejo están, por ejemplo, Agustín del Castillo, Guillermo Orozco y Marisela Moguel Díaz, entre otros. Además, el consultor externo y muy experto en estos temas, Javier Darío Restrepo.

19 06 2008
Felipe Cobián en PROCESO

Partidero

Felipe Cobián R.

La renuncia del ombudsman de medios de la Universidad de Guadalajara, Enrique Sánchez Ruiz, a escasos tres meses de haber asumido el cargo y cuando apenas había emitido su primera recomendación, caló muy hondo en la institución porque evidenció que en realidad no existe la intención de enderezar la información en la casa de estudios. Por tal razón el exrector Raúl Padilla López, el que realmente manda en la UdeG, llamó a cuentas hace unos días al rector, Carlos Briseño Torres, y al vicerrector, Gabriel Torres Espinoza. En esa junta, que se supone se llevó a cabo en la residencia particular de Padilla, estuvieron presentes su hermano y también exrector José Trinidad Padilla López, así como el secretario general Alfredo Peña, quien responde directamente a los intereses del jeque o jefe de jefes del Grupo Universidad. Ahí se discutió el exabrupto de Torres Espinoza y se puso en la mesa su permanencia en el cargo. Y es que el regaño al primer ombudsman universitario no es poca cosa: no es ya la punta del iceberg; delata lo que hay en las profundidades. El defensor de audiencias sólo se concretó a cumplir con su deber. El rector y el vicerrector creyeron que Sánchez Ruiz sería alguien muy manejable, pero se equivocaron rotundamente.

Y a propósito, ¿quiénes le harán la chamba al nuevo defensor de audiencias –como se llama en la UdeG al nuevo designado– José Luis Vázquez Baeza, que operará desde México y sólo vendrá a Guadalajara cada mes? No cabe duda de que serán quienes no cobrarán, es decir los consejeros, a quienes nombraron casi de un día para otro. Algunos de éstos son avezados en cuestiones universitarias y reconocidos por su trayectoria; por eso hay quien se pregunta cómo fue que aceptaron el cargo cuando las autoridades universitarias se encuentran en entredicho. En el consejo están, por ejemplo, Agustín del Castillo, Guillermo Orozco y Marisela Moguel Díaz, entre otros. Además, el consultor externo y muy experto en estos temas, Javier Darío Restrepo.

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