Carlos Briseño acepta su papel protagónico ante temas relevantes.
Ada Lorena Guevara León/Público
Los dimes y diretes en el seno del Grupo UdeG siguen. El nuevo frente de batalla es el Código Urbano. La plana mayor del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño acusó al rector de usar sin bases el nombre del CUAAD para criticar, a través de un desplegado, la nueva legislación aprobada por el Congreso del Estado. Carlos Briseño Torres les respondió que sí le hicieron llegar diversas observaciones y que cuenta con los documentos respectivos.
Este sábado apareció un desplegado firmado por el rector del CUAAD, Mario Alberto Orozco Abundis y los responsables de las principales áreas del centro universitario, donde aseguran que el que fue “publicado [el viernes 18 de julio] en los periódicos locales respecto a las observaciones al Código Urbano, en nombre de la Universidad de Guadalajara, los integrantes de la Junta Divisional y directivos del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño de la Universidad de Guadalajara, puntualizamos que las opiniones ahí vertidas sólo reflejan la postura personal del maestro Carlos Jorge Briseño Torres, en virtud de que ningún órgano académico, ni de gobierno institucional, ni temático, ni de la Red Universitaria, fue convocado para tal efecto”.
La respuesta del rector se dio durante un recorrido por el Bosque Escuela La Primavera, ubicado en el Municipio de Tala, donde comentó: “Lo que publicó la Universidad fue una preocupación de los académicos del CUAAD, que plantearon la necesidad de pronunciarse para que hubiera mejoras en este código, discutido y aprobado por el Congreso de Jalisco. Ellos mismos me hicieron llegar sus observaciones escritas y firmadas por el rector del centro, y se le entregó al gobierno de Jalisco”.
Personal de la UdeG hizo llegar a Público este sábado copia de una carta firmada por el rector del CUAAD, donde se da constancia del envió del documento original de Revisión al Código Urbano realizado por profesores del Departamento de Proyectos Urbanísticos del centro universitario (que también se envió al periódico), donde se indica que cualquier duda será atendida por María de Dolores del Río López, jefa del departamento referido y una de las firmantes del desplegado del CUAAD.
El desplegado del sábado se sumó a los publicados anteriormente por los centros universitarios de Ciencias de la Salud (CUCS) y de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) y a las declaraciones de los ex directores de los Hospitales Civiles de Guadalajara, Leobardo Alcalá y Raúl Vargas, que criticaron la actuación del rector en diversos temas y se le acusó de protagonismo exagerado.
En el recorrido de ayer, Carlos Briseño retomó el tema y dijo: “Antes el rector de la Universidad se la pasaba encerrado en su oficina, ahora sale al parque Colomos, al bosque maple y se le acusa de protagonismo. Entonces también es protagonismo venir a escuchar a los académicos sobre los problemas que tienen y sus necesidades. Si algunos piensan que es protagonismo, pues sí soy protagonista. Desde que el rector ha entrado a los temas ciudadanos, hay intereses que les molestan. Protagonista soy, pero del cambio en la investigación y desarrollo urbano; en que no mutilen el bosque Colomos y en ampliar la matrícula”.
En cuanto al enfrentamiento entre la Comisión de Hacienda del Consejo General Universitario y el vicerrector Gabriel Torres Espíndola, por las denuncias por presunto desvió de fondos en el CUCS y CUCSH, criticadas por la primera instancia, dijo que “es una opinión respetable, creo que fue apresurada. La Universidad y sus funcionarios no ha hecho ningún señalamiento a nadie, sólo se aclaro que la información que se había dicho en un medio de comunicación correspondía a dos denuncias que se habían presentado, una en abril y la otra en mayo”.
Por último habló sobre el Código Electoral y la transparencia, una vez que la reforma al primero deja al margen de la segunda a los partidos políticos (Público, 19 de julio de 2008): “Todas las instituciones y organizaciones públicas que manejen fondos públicos tienen que dar cuenta a Hacienda, lo que habría que discutir es cómo los partidos políticos le rinden cuentas a las sociedad, mucho de lo que gastan los políticos se podría invertir en el bosque [de La Primavera] y en abrir más preparatorias, el que le evade las auditorías algo esconde, el rector de la Universidad no evade ninguna auditoría”.
Buscan dinero para telescopio en La Primavera
El Instituto de Astronomía y Meteorología (IAM) de la UdeG cuenta con un telescopio que no puede usar porque tienen una falla técnica y se requiere de unos 150 mil pesos para repararlo y así poder instalarlo en la estación que tiene en el Bosque Escuela La Primavera. Lo anterior fue informado por Ángel Meulenert Peña, director del IAM, quien hizo la petición del recurso al rector de la Universidad de Guadalajara durante un recorrido por el área ecológica, donde también se quiere modernizar el laboratorio de resonancia magnética nuclear, lo que en conjunto implica una inversión de un millón de dólares.
Carlos Briseño Torres tomó la petición y dijo que la incluirá en la discusión que se hace del presupuesto de la casa de estudios, cuya aprobación debe darse antes del 1 de agosto, que la UdeG sale de vacaciones.
El Bosque Escuela que ayer visitó el rector es un área natural para la investigación académica en manejo forestal, plantaciones, viveros, productos no maderables y que, entre otras funciones, proporciona leña a comunidades rurales. El concepto fue traído de Alemania y su significado es “tener conciencia con la naturaleza”. Con una extensión aproximada de 630 hectáreas, es uno de los dos únicos que existen en el país (el otro está en Nuevo León). Se encuentran a tres kilómetros de la población de Cuspala, en el municipio de Tala, en la zona del bosque La Primavera.
La UdeG tiene la concesión del área por 25 años, plazo que se vence el próximo año, pero “le vamos a solicitar al gobierno de Jalisco que se amplié por otros 99 años, ya que aquí hay diferentes actividades educativas, de investigación científica y de cuidado al bosque, ligado a varias áreas académicas de la Universidad”, comentó Carlos Briseño.

Ricardo Alemán
Itinerario Político
25 de julio de 2008
EL UNIVERSAL
UdeG: la mafia de los trasplantes
Mientras la “opinocracia” focaliza la reforma petrolera, en Jalisco se vive una peculiar guerra universitaria —por la denuncia de presunto tráfico de trasplantes de órganos—, que puede marcar el fin del poderoso grupo mafioso de Raúl Padilla
El escándalo es de tal magnitud que intervino la Procuraduría estatal
Una historia al estilo de las mafias, pero para éstas también hay un final
Mientras la “opinocracia” focaliza la reforma petrolera, en Jalisco se vive una peculiar guerra universitaria —por la denuncia de presunto tráfico de trasplantes de órganos—, que puede marcar el fin del poderoso grupo mafioso de Raúl Padilla.
En las semanas recientes en la capital de Jalisco no se habla de otra cosa que de la fractura del influyente Grupo Universidad, que enfrenta al actual rector, Carlos Briseño, con el jefe real, todopoderoso y ex rector de la Universidad de Guadalajara, Raúl Padilla, a quien se vincula con médicos y políticos dirigentes del PRD local, presuntos responsables de tráfico de órganos humanos para trasplantes.
El escándalo es tal que a demanda del rector de la UdeG intervino la procuraduría estatal, que ordenó arraigos a los presuntos traficantes, mientras que el poderoso jefe político de esa suerte de mafia del Grupo Universidad, Raúl Padilla, echó a caminar todo su poder para impedir que el rector reedite el golpe de mano que en 1989 operó el propio Padilla para hacerse del control de la UdeG, mediante traición.
El asunto no es menor, ya que por su potencial de votos Jalisco resulta estratégico para 2009 y 2012, y porque el control político de la UdeG es clave para cualquier partido político que pretenda el poder. En años recientes el poder universitario fue puesto al servicio del PRD —luego que en décadas estuvo al servicio del PRI—, y los nuevos vientos parecen empujar en dirección del tricolor. ¿Pero qué está pasando en Jalisco, en relación a la UdeG, a las luchas sucesorias? ¿Qué y cómo se da el vínculo político y de poder con el tráfico de órganos para trasplantes en seres humanos?
La historia comienza en abril de 2007, cuando ocupa la rectoría Carlos Briseño —como todo lo que pasa en esa universidad, con el aval de Raúl Padilla—, pero muy pronto es evidente una fractura entre los incondicionales de Padilla y el nuevo rector, al que pretenden convertir en mero títere de la mafia imperante. Así, luego de choques públicos, presiones contra el nuevo rector, de versiones de que Carlos Briseño coqueteaba con el gobierno mexiquense de Enrique Peña, llegó abril de 2008.
Y ante la sorpresa de propios y extraños, los dos capos de la UdeG, Raúl Padilla y su hermano Trinidad —los dos ex rectores—, no acudieron al primer informe de labores de Briseño. Al desaire siguió una guerra sorda que reventó de manera pública los primeros días de junio cuando Carlos Briseño denunció no sólo la presunta malversación de fondos del Conacyt —del anterior rectorado—, sino tráfico de órganos en el Programa de Trasplantes del Hospital Civil, institución que maneja la UdeG.
Son muchas las posibilidades de que las denuncias obedecieran a una reacción política y hasta de supervivencia ante la andanada mafiosa de Raúl Padilla. Sin embargo, “se desgranó la mazorca” ya detonado el escándalo, pues por todas partes aparecieron evidencias que confirmaban que grupos leales a Padilla están implicados en tráfico de órganos para trasplantes en la red hospitalaria que controla la UdeG.
Casualmente las irregularidades empezaron cuando llegó a la rectoría de la UdeG Trinidad Padilla —hermano de Raúl, el capo mayor—, quien designó como responsables de la red de hospitales a Raúl Vargas y Leobardo Alcalá Padilla, quienes a su vez llevaron como director del Programa de Trasplantes a Luis Carlos Rodríguez Sancho. Los tres han sido acusados por tráfico de órganos y el último, en arraigo judicial, reconoció en declaración oficial que sí, que manejaba una cuenta bancaria paralela e individual en la que se depositaban “algunos pagos” por los servicios de trasplantes. Al final, Luis Carlos Rodríguez Sancho logró un amparo y fue liberado.
El escándalo sigue y apenas hace unas horas el grupo de Raúl Padilla pagó un desplegado en todos los medios de Jalisco en que —con el apoyo de universidades— acusa al rector Briseño de usar a la UdeG como trampolín político; “como un instrumento para llegar a la gubernatura de Jalisco”.
En realidad Raúl Padilla parece olvidar su propio pasado. O se muerde la lengua. Y es que muchos recuerdan en Jalisco y Guadalajara la trayectoria política de Padilla: una historia de traición y muerte, al más puro estilo de las mafias sicilianas. Pero también para las mafias hay un día final.
En el camino
Algo gordo pasa en la Cooperativa Cruz Azul. Van tras un pillo que en componendas con el góber precioso de Puebla amasó una fortuna inmobiliaria.