Francisco de Anda y José Alonso Torres/Mural
Porque el rompimiento del Rector de la Universidad de Guadalajara con el Consejo General Universitario (CGU), el Consejo de Rectores y los organismos gremiales se considera una “falta grave”, procede que los integrantes del CGU destituyan a Carlos Briseño Torres, manifestó Samuel Romero Valle.
“Esos daños irreversibles (a la UdeG) son efectivamente el romper con los órganos de la Universidad, como ya lo vimos con el Consejo de Rectores, con algunas de las comisiones que integran el Consejo General Universitario, con los organismos gremiales de la Universidad y con el propio Consejo General Universitario que es el órgano máximo de Gobierno y de conducción de la institución”, señaló el legislador local, quien forma parte del CGU.
“Si se da esa ruptura, va a ser muy difícil para el Rector de la Universidad permanecer al frente de la institución porque no mantendría la gobernabilidad y la conducción de la misma”.

La Ley Orgánica de la UdeG establece en su artículo 31 que el Consejo General Universitario puede destituir al Rector general por la comisión de una “falta grave”, aunque no se especifica en qué casos podría configurarse este escenario, por lo que la decisión quedaría al arbitrio del consejo.
Para Romero Valle, la actitud de Briseño Torres ya se encuadra en el supuesto de la destitución.
“Efectivamente el Rector es electo por el Consejo General Universitario, el consejo es el único facultado para otorgarle licencia, para nombrar sustitutos y para destituirlo efectivamente por falta grave”, explicó.
“Me parece que la falta que hoy reclaman los rectores a través de un desplegado hablan ya de violacines graves a la Ley Orgánica, a los ordenamientos universitarios”.
Este lunes, 13 de los 16 miembros del Consejo de Rectores publicaron un desplegado donde le reclaman a Briseño que por sus pretensiones políticas socave la función de este órgano, el cual no ha sido convocado a sesionar con la periodicidad debida y al que se le han disminuido sus atribuciones.
Enfrenta Briseño desventaja
En el conflicto interno que vive la UdeG, Briseño Torres se encuentra en desventaja, pues el control de la estructura formal de la institución lo ha ido fortaleciendo Raúl Padilla López desde hace 19 años.
La mayoría del Consejo General Universitario se inclina hacia los liderazgos que gravitan en torno a la figura del ex Rector, pues suman un total de 146 votos, mientras que Briseño tiene ascendencia sobre un grupo de 27 personas.
En el grupo más cercano a Padilla López figuran su hermano Trinidad Padilla López, el diputado federal, Tonatiuh Bravo Padilla; el Secretario General, Alfredo Peña; el director de Finanzas, Gustavo Cárdenas Cutiño y el grupo de los médicos conformado por Raúl Vargas López, Leobardo Alcalá Padilla y Samuel Romero Valle, mantienen el control de la UdeG desde hace 19 años.
La debilidad de Briseño Torres también se ve reflejada en el Consejo de Rectores, donde únicamente cuenta con el respaldo de los titulares del Centro Universitario de la Ciénega, Raúl Medina Centeno; del Centro Universitario del Sur, Patricia María Etienne y de la Universidad Virtual, Edmundo Sánchez Medina.
Los 13 rectores restantes firmaron ayer un desplegado, donde protestan por la desatención de Briseño hacia este órgano de planeación.
“Deploramos también que las pretensiones políticas del Rector General redunden en una actitud recurrente que ha socavado la importante función del Consejo de Rectores, el cual no ha sido convocado para sesionar con la periodicidad debida y necesaria, se han disminuido sus atribuciones y sus integrantes han recibido un trato indigno a sus responsabilidades e investidura.
El ala estudiantil representada en la Federación de Estudiantes Universitarios encabezada por César Barba, quien responde al Secretario General de la Casa de Estudios, Alfredo Peña Ramos, también está en desacuerdo con la forma como se ha conducido el Rector, al igual que los sindicatos académico y administrativo.






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