Opositores a Briseño promoverán un plan de descentralización
Rocío Ramos/Público
La sesión del Consejo de Rectores fue acaparada en discurso por el rector general, quien le recordó a los padillistas que su poder de decisión es limitado y que él fue quien los designó en los puestos que hoy ocupan.
Quince días de vacaciones no bastaron para suavizar las posturas entre los dos principales grupos opuestos al interior del Consejo de Rectores de la Universidad de Guadalajara (UdeG). Ayer, el rector general, Carlos Briseño Torres, insistió en que sus acciones no afectan la institucionalidad universitaria, mientras que trece de los 16 integrantes del consejo exigieron de nuevo que la administración general reconozca y nombre como crisis al conflicto interno que, según ellos, padece la máxima casa de estudios. Y, ante ello, anunciaron que presentarán un plan para descentralizar dependencias, que derivará en quitarle facultades.
Más de ocho horas duró ayer la sesión de Consejo de Rectores. Briseño Torres acaparó con frases y discursos la atención y la discusión, pero los rectores que no simpatizan con él, identificados con el grupo que encabeza el ex rector Raúl Padilla López, le respondieron presentando una reforma que prevé desconcentrar hacia los centros universitarios y el Sistema de Educación Media Superior (SEMS) varias áreas que hoy están bajo control de la rectoría, como Control Escolar, contratación de obras y servicios, compras y adquisiciones, ejercicio y comprobación de recursos financieros.
Los rectores padillistas tendrán ventaja al turnarse el dictamen de descentralización a comisiones, donde cuentan con mayoría; se prevé que se apruebe en la próxima sesión de Consejo General Universitario, el miércoles 27 de agosto.
Que este miércoles se reabrió la fractura entre universitarios se hizo evidente desde las primeras horas de la reunión de ayer. La titular del SEMS, Ruth Padilla Muñoz, propuso cambiar el orden del día de Briseño Torres: de tener previsto el análisis del presupuesto ampliado y la reforma al bachillerato (que, al final, ya ni se discutió), se aprobó comenzar con un pronunciamiento de los opositores y discutir la descentralización de dependencias universitarias. El documento, que será publicado en varios medios de comunicación y en la Gaceta Universitaria, contiene la siguiente sentencia: “Dislocación de los procesos institucionales son palabras que sintetizan lo que ocurre en la UdeG. La situación actual tiene los rasgos de una crisis de coyuntura”.
La discusión fue acalorada y en ella el vicerrector, Gabriel Torres Espinoza, siguiendo el discurso del rector general, les recordó a los titulares de centro que fue Briseño quien los designó. Éste abonó: “Yo sí [fui] electo por un Consejo General Universitario y en su caso, con toda corrección y respeto, yo los designé rector de su centro universitario”.
Los rectores insistieron en evidenciar varios problemas al interior de la Universidad. El rector del Centro Universitario de la Costa, Javier Orozco Alvarado, acotó que el retraso presupuestal ha impedido que se contrate a profesores en el plantel. El titular del CUCosta, quien había denunciado que sus correos estaban intervenidos y que dijo que combatiría esto por la vía penal, no volvió a comentar sobre la demanda, pero Briseño Torres sí sacó a colación el tema, y le pidió que levante la denuncia e incluso le propuso acompañarlo, pues el espionaje, dijo, es un grave delito.
La discusión subió de tono todavía más cuando Briseño Torres le señaló a los rectores de centro que “el Consejo de Rectores no es un órgano de gobierno, sino de planeación […] y sólo puede recomendar estrategias al rector general”.
Al mediodía se abordó el tema del presupuesto ampliado de la UdeG, el cual suma 704 millones 32,887 pesos adicionales. Ahí surgió una nueva discusión, pues la mayoría optó por recordarle al rector las funciones sustantivas de la institución: docencia, investigación y difusión de la cultura. Briseño Torres defendió que los excedentes deberían ser empleados en resarcir el déficit de la universidad para salarios y pago de la nómina en general: según estimaciones de la secretaría de Finanzas, ronda los 1,045 millones de pesos.
Al final, se resolvió analizar la propuesta del rector en la comisión de hacienda y, como en su mayoría la integran opositores a Briseño, se prevé que no pasará. El rector del CUCSH, Marco Antonio Cortés Guardado, miembro de la comisión, aseguró que el déficit no es mayor a los 470 millones.
Finalmente, a las 19:00 horas terminó la sesión con la revisión de asuntos varios, y se votó, por primera vez con unanimidad, a favor de un pronunciamiento, para rechazar las declaraciones del ex diputado Salvador Cosío Gaona, quien asegura que el rector del CUCSur utilizó influencias para acelerar un trasplante de órgano a favor de su hija.
La FEG se alía con Briseño
• La Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG) se movió y tomó parte. Ayer anunció que ha decidido sumarse al proyecto de Universidad encabezado por su rector Carlos Briseño Torres.
“El rector general se ha comprometido con nuestra organización a retomar el rumbo de la UdeG como una Universidad socialista, a regresarnos la representación estudiantil que nos fue arrebatada en 1991 [...]”, aseguró Alejandro Buenrostro, presidente de la FEG. En un comunicado anuncia además una “cruzada para derrocar al sistema que nos impusieron desde hace 19 años”. Enumeran acciones que la FEG podría llevar a cabo, como: impedir que se celebre la siguiente edición de la FIL; participar en las elecciones a consejeros estudiantiles en alianza con César Íñiguez, de la corriente Vanguardia; impedir el Festival de Cine de Guadalajara y tomar instalaciones de escuelas.
Al final del comunicado, la FEG asegura que, en caso de encontrar resistencia de parte de los grupos estudiantiles vigentes, harán responsable a la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) de la violencia que se genere. La FEG surgió en 1925, y por ella pasaron figuras como el ex rector Raúl Padilla López, así como el actual rector
– Claves
Los temas de la sesión
• Comenzó con una discusión sobre las atribuciones del Consejo de Rectores. Carlos Briseño Torres dijo que no es un órgano de gobierno, sino un cuerpo consultivo que sólo puede emitir recomendaciones
• El Consejo de Rectores aprobó publicar un desplegado en los medios de comunicación, donde se pronuncian trece de sus rectores contra la administración del rector general, Carlos Briseño Torres
• Al discutir el presupuesto ampliado, Briseño dejó al descubierto que, según la Dirección de Finanzas, la institución arrastra 1,045 millones de pesos de deuda por nóminas; sin embargo, el rector Marco Cortés, de la comisión de hacienda, argumentó que el déficit no rebasa los 470 millones
• Al finalizar la sesión de Consejo se volvieron a presentar las fricciones, sobre todo cuando el rector del Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Víctor Ramírez, habló del tema de las supuestas irregularidades en trasplantes del Hospital Civil. Se acordó que se pedirá al secretario general del Consejo Estatal de Órganos y Tejidos que argumente las supuestas irregularidades en las que incurrió el coordinador de transplantes de riñón en el Hospital Civil, Luis Carlos Rodríguez Sancho
• Se votó a favor de emitir un pronunciamiento para repudiar la denuncia que levantó Salvador Cosío Gaona, en la que el ex diputado señala que el rector Enrique Solórzano incurrió en tráfico de influencias, al obtener un trasplante sin estar en lista de espera. Solórzano lloró al recordar el momento doloroso que atravesó su familia y pidió al rector actuar: “El 4 de agosto se conmemora el Día Mundial del Transplante, donde se debe reflexionar sobre la salud, y [esto] fue aprovechado con vileza por Cosío”, expresó
• En medio de las discusiones, quedaron pendientes varios temas del Consejo de Rectores, entre ellos: el bachillerato general por competencias, el Programa Institucional de Formación Internacional de Lengua Extranjera y el de Universidad Saludable
– A viva Voz
Lo que se dijo durante el encuentro de rectores
A la mejor no se requiere un Centro Cultural Universitario o un Auditorio Telmex, y mejor se lo vendemos a Telmex todo […] ¿Y si es mejor un auditorito en cada centro?
• Carlos Briseño Torres
Rector general de la UdeG
Yo noto cierto cinismo en su forma [de Briseño] y hay formas de tocar los temas [...] Por supuesto que todo se tiene que debatir y quizás con más libertad de la que permitió usted
• Roberto Castelán Rueda
Rector del Centro Universitario de los Lagos
Yo no veo por qué negar la crisis: negarlo no ayuda, no contribuye a suavizarlo; lo que más abona es asumir un espíritu colegiado y no de imposición; con una hora de intervención no ayuda
• Enrique Solórzano
Rector del Centro Universitario de la Costa Sur
Tenemos el problema de la descentralización de la vida académica y administrativa; éste y otros pendientes hacen que volvamos a los cauces institucionales de manera armónica, con visión de largo plazo
• Jesús Arroyo Alejandre
Rector del CUCEA
Nos estamos poniendo de acuerdo. Cualquier organización donde haya pluralidad es rica; una organización donde haya una sola voz es una organización en extinción
• Raúl Medina Centeno
Rector del CUCiénega
Yo no pediría pedir, sino exigir, que el desplegado [con la postura de trece rectores] no se someta a votación: estos comunicados deberían ser aprobados por unanimidad
• Edmundo Sánchez Medina
Rector de Universidad Virtual


http://periodismoenjalisco.blogspot.com/2007/08/y-muy-pronto.html
Vestido de traje de rayas de gis y un chaleco gris, Gabriel Torres no es precisamente el hombre que a la primera impresión parece tan serio y formal.
Es un hombre exitoso, trabajador, responsable, chocante para algunos. Y su vida esta llena de trabajo, trabajo y más trabajo.
El rector de 33 años ha hecho muchas más cosas de lo que la mayoría de la gente que no lo conoce podría imaginarse, pues a su corta edad es politólogo de profesión, maestro del CUCI y CUCSH, rector de un Centro Universitario (CUCiénega), co-colaborador de programas de radio y televisión, y columnista.
Proveniente de la región sur del estado de Jalisco, concretamente de Ciudad Guzmán, y siendo el menor de 11 hermanos, se define a sí mismo como un trabajador nato: “me gusta lo que hago y por eso trabajo más de 8 horas al día. Tengo la suerte de que sea así”.
Al echar un vistazo a su oficina que es cálida y acogedora nos percatamos de que se siente bien estando ahí y que ha luchado por su estilo y decoración. Y precisamente este espacio lleno de personalidad suscita al visitante preguntas inevitables.
¿Alguna vez pensaste estar aquí, tener lo que hoy tienes?
“Sería deshonesto si te dijera que no. Lo cierto es que sí lo imagine, esto y más cosas, no soy conformista… no sé si sea bueno o malo pero a mí me funciona y siempre estoy pensando en lo que sigue”.
Desde que comenzó su rectorado no ha dejado de trabajar y pensar en los proyectos futuros logrando la Certificación ISO 9001:2000 y la acreditación de aproximadamente el 50% de las carreras del Centro Universitario de la Ciénega.
Un proyecto que marca mucho su gestión fue abrir la carrera de Periodismo: “Me gustaría estar aquí en el centro para ver egresar la primera generación porque entonces se cumpliría el ciclo de lo que a mí me corresponde hacer. Dejará de ser un proyecto para ser una realidad”.
Sin embargo “el Rector”, llamado así entre los alumnos del centro universitario, no pierde su naturalidad a pesar de su trayectoria: “Los cargos y las responsabilidades hay que tomarlas con mucha mesura por que no son para toda la vida, pues llegara el tiempo en que eso termine y cuando yo regrese a la banca tendré que prepararme para ello sin perder la sencillez. No hay que ser iluso porque luego te desilusionas” explica el maestro Torres.
“La buena suerte se levanta a las siete de la mañana”
El no cree que lo que ha logrado sea parte de la buena suerte, “todo tiene un sacrificio proporcional, no hay milagros ni mala suerte. Esta se levanta a las siete de la mañana”.
Pero no todo es trabajo…
Tiempo completo, lo mencionas mucho ¿Que haces en tus ratos libres?
“El deporte que más me gusta prácticar es la natación y cuando dispongo de tiempo me voy a la playa. Me gustan las motocicletas, tengo dos y me gusta mucho el cine. Me considero un cinéfilo”.
Y la fiesta ¿Donde queda?
“No soy ni de antros ni de bares, ni de estudiante lo era. No es que tenga pruritos o reservas, simplemente cada quien hace lo que le gusta y lo mío es emprender y concluir proyectos”.
Pero no todo es color de rosa y Torres Espinoza no se ha librado de los mal sabores de boca: “antes de mi elección como rector recibí mi golpe más fuerte. Me hicieron una campaña de desprestigio bien armada por razones de celos. Dijeron calumnias sobre mi persona en los medios de comunicación que durante 15 días estuve aclarando. Ahí fue cuando me di cuenta de que hay mucha gente que te va a querer hacer daño por el pecado de hacer la cosas bien”.
Al rector del CUCiénega le brillan los ojos cuando lo cuenta “En realidad mi mayor pecado es ser exitoso”, presume.
Así, con estos tres calificativos me refiero al rector Carlos Briseño Torres, de mal agüero para la universidad.
Un mentiroso es alguien que falta a la verdad como reiteradamente incurre este señor que es un verdadero desparpajo y así quiere poner a la institución. En sus afanes verbales señala y acusa lo que no es cierto. Ya le han contestado que habla sin fundamento y me consta. Hoy leo en un diario que se refiere al ex rector Trino Padilla como alguien que “buscó una diputación federal”. Si así hubiera sido, mínimo estaría consignado en algún medio informativo local y por supuesto que Trino estando en la rectoría jamás volteó a ninguna parte que no fuera inherente a su cargo. Mentiroso mal queriente quien difama de esta manera.
Habla de transparencia y legalidad cuando es un ejemplo de uso discrecional del poder y los recursos para beneficio personal y también me consta. Siendo secretario general compró una suscripción masiva por años a la revista Etcétera, para repartirla entre funcionarios y de paso beneficiar económicamente a su propietario quien seguramente se hallaba en quiebra, hoy es su secretario técnico. Díganme si puede interpretarse esto como algo “honesto o transparente”.
Otra muestra de su “personalidad” la sufrió el equipo que trabajó durante dos años, incluyéndome, (tengo constancia oficial) en el diseño de la licenciatura en Ciencias de la comunicación y Periodismo. El coordinador de los trabajos de investigación y fundamentación curricular fue el periodista y maestro Arturo Noriega. Juntos expusimos el proyecto al entonces secretario general Briseño Torres, para que la universidad tuviera esta importante carrera. Lo único que obtuvimos fue un plantón de lo más grosero que pueda haber, en un restaurante donde nos convocó, junto con otros periodistas. Acudimos a la cita Arturo Noriega, Jaime Loera, del Informador y el que suscribe. Apareció el hoy vicerrector Gabriel Torres para disculpar a su jefe Briseño y después de una llamada de éste despareció del lugar. A los pocos meses surgió el proyecto con un retoque y convertido en un proyecto personal de Briseño que excluyó a los autores y puso en operación en el Centro Universitario de la Ciénega. Su ínsula, según dicen. Él es de por aquellos rumbos por lo que no hay nada extraño. Así se las gasta este quien dice que busca ser el mejor rector de la UdG. ¿Y la Cheyene apá?
Hay más. Cuando la universidad se vio obligada por las circunstancias financieras mundiales, que no solamente internas, en el asunto de la conversión del sistema pensionario, el susodicho se aferró a hacer una costosa campaña mediática que lo único que logró fue confundir e inquietar a la sociedad. Recuerdo su afán de ventilar en los medios un problema interno. Tiene delirio de escándalos, como lo hemos podido comprobar en el curso de los años.
Según Larousse un cretino es alguien necio, estúpido y vaya que le vemos eso y más al rector.
¿Cómo es posible que con toda una comunidad universitaria abiertamente en contra de su proceder se mantenga con esa petulancia que acusa y señala faltas que solamente existen en su obnubilada mente? Me refiero concretamente a cuando dice que los ex rectores no salían de sus oficinas o que se generaban plazas sin sustento económico, como si él no hubiera engordado el área de medios, la parte que más le importa. Creció más de cien por ciento en los últimos cinco años ya que siendo secretario la alimentó, también me consta porque trabajé ahí.
Las fallas y abusos hospitalarios que demandó investigar judicialmente, seguirán su curso y se espera que haya sanciones para los responsables, pero esta medida no le equipara con ninguna persona que se precie y pueda demostrar honestidad. Él sabe perfectamente, como todos sabemos, que la corrupción del país está enquistada en todos los niveles de gobierno, instituciones y en la misma sociedad. Si pretende una limpieza real, me parece que sería de los primeros en rasparse.
No creo que los universitarios estén dispuestos a ser representados por alguien que es capaz de aniquilar el equilibrio y la concordia de esta forma. Seguramente demandarán su salida en los próximos días. Se lo ganó a pulso.
A los ciudadanos también les dará gusto ver que a alguien que se codea con uno de los peores gobernantes de la historia de Jalisco, un borrachín corriente a quien le vio lo estadista en alguna parte, se le ponga en su lugar. En esto de amistades también ha sido prolífico en acercarse fauna repudiada, como el gober precioso o el sospechoso Zamora. ¿Alguien honesto y transparente cultiva semejante maleza? Solamente cierta clase de políticos. Los más peligrosos y dañinos, por cierto.
Seguramente se encontrará un buen relevo antes de que acabe con toda la cristalería de la casa, su “caja de cristal”. Ojalá así sea por el bien de la universidad.
Con el rechazo de 13 de los 16 integrantes del Consejo de Rectores, incluyendo a la directora general del Sistema de Educación Media Superior, así como de los dirigentes de las organizaciones de académicos, trabajadores y estudiantes, quienes en conjunto dominan la mayoría en el Consejo General Universitario -máximo órgano de gobierno-, en la Universidad de Guadalajara hay condiciones para la destitución tanto del Rector general, Carlos Jorge Briseño Torres, como del vicerrector ejecutivo, Gabriel Torres Espinoza.
Los principales actores de la UdeG, leales al jefe político, cacique cultural y factótum de la institución, el ex Rector general Raúl Padilla López, han censurado a Carlos Jorge y a Gabriel, en por lo menos ocho desplegados diferentes, dirigidos a la comunidad universitaria y a la sociedad en general, publicados entre el pasado sábado 1 de marzo y el reciente lunes 28 de julio.
En esos desplegados se expresan algunas de las causales de responsabilidad contempladas en el Artículo 90 de la Ley Orgánica de la UdeG, que podrían aplicarse tanto al Rector general como al vicerrector ejecutivo, entre las cuales estarían las siguientes: “I.- Violar, por acción u omisión, cualesquiera de las obligaciones impuestas por esta ley, el Estatuto General, los Reglamentos o los acuerdos de las autoridades de la Universidad, así como cualquiera otra falta a la disciplina; II.- No guardar el respeto y consideración debidos a las labores académicas, a los directivos, académicos, personal administrativo y compañeros, en sus respectivos casos; III.- Conducirse con hostilidad o coacción en actos concretos, en contra de cualquier universitario o grupo de universitarios, por razones ideológicas o de orden puramente personal; V.- Utilizar bienes del patrimonio universitario para fines distintos de aquellos a que están destinados; VIII.- La comisión de conductas ilícitas graves dirigidas contra la existencia, la unidad, el decoro y los fines esenciales de la Universidad”.
Además, también hay causales de responsabilidad en el Artículo 205 del Estatuto General de la UdeG. Se consideran, entre otras: “I.- Hacer propaganda partidista o religiosa durante el desempeño de sus actividades en los recintos universitarios; II.- Desatender sus actividades universitarias sin causa justificada; VI.- Usurpar las funciones que estén legalmente asignadas a otros integrantes de la comunidad universitaria; X.- Incurrir en actos de abuso de autoridad”.
La misma Ley Orgánica advierte en su Artículo 94 que “los integrantes del personal al servicio de la Universidad, que incurran en responsabilidad”, incluyendo entre ellos el Rector general y los funcionarios de la Administración central, pueden ser sancionados por el Consejo General Universitario.
Esta disposición no es más que la ratificación de las facultades y responsabilidades que la Ley Orgánica confiere al Consejo General Universitario, en su Artículo 31, entre las cuales están la de “vigilar el cumplimiento de los fines de la Universidad”, así como la de “elegir al Rector General, autorizar sus licencias, aceptar su renuncia y destituirlo por falta grave”.
Con base en lo que establece el Artículo 90 del Estatuto General de la UdeG, las quejas contra el Rector general y contra el vicerrector ejecutivo tendrían que procesarse en la Comisión de Responsabilidades y Sanciones del Consejo General Universitario, controlada también por Raúl Padilla López y sus incondicionales.
2007
“Es mi amigo, es mi líder político, lo he dicho públicamente, pero no le voy a pedir la bendición a él”.
2008
“Raúl Padilla no puede ser y no será el poder tras el trono”.
Carlos Briseño Torres
Rector de la UdeG
2006
“Me está mandando Raúl (a la dirección General de Medios)”. ‘El licenciado Raúl fue la primera persona que me dio la mano en la universidad’”.
2008
“Hay quienes quieren abogar a los liderazgos del pasado… la institucionalidad que han reclamado muchos rectores en los centros es precisamente que cada quien ejerza las facultades que le corresponden sin liderazgos morales detrás”.
Gabriel Torres Espinoza
El rector sentenció que seguirá haciendo su trabajo en la UdeG “me cueste, lo que me cueste”.
“Nunca me he enriquecido ni lo haré con un cargo público. Tengo clara mi conciencia, tengo limpias las manos, estoy trabajando por los jóvenes de este Estado y no bajaré la guardia, se los prometo por mi padre que está muerto”, afirmó en clara referencia a los conflictos recientes en el seno de la UdeG.
“Nadie, ni la más grande dificultad, me impedirá que siga haciendo mi trabajo y que siga yendo con los diputados bien nacidos, como José Luis Iñiguez, con los presidentes que aman a su pueblo, a colocar primeras piedras en las escuelas preparatorias. Ese es el compromiso que asumí como rector general: cumplir y hacer cumplir la ley, lo haré, aunque me cueste lo que me cueste”, sentenció el rector.
El dirigente de la casa de estudios asistió a la ceremonia de la colocación de la primera piedra de la preparatoria Cañadas de Obregón.
En su mensaje a la comunidad universitaria del pasado jueves, Briseño Torres apuntó: “Conmino a sus integrantes (de órganos de gobierno universitarios) a expresar ahí todas sus inquietudes y planteamientos. Bajo esta misma tesitura, convoco a los rectores de Centro a que hagan lo propio en sus comunidades, con la misma pluralidad y apertura que aquí se debatirán todos los temas”.
Sin embargo, para personajes de la casa de estudios, como el rector del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), Marco Antonio Cortés Guardado, El rector del CUCSH, dijo que no vislumbra un cambio de postura en Carlos Briseño Torres, aunque señaló que el grupo de rectores de centros universitarios, enfrentados con la visión de Briseño, tendrían disposición en abrir los canales de diálogo para afrontar la controversia interna que vive la UdeG.
“¿Qué grupo tiene Carlos Briseño? Los que lo apoyan no llenan ni siquiera una combi volkswagen”, fueron palabras que hace unos días un miembro del Grupo Universidad, que lidera el ex rector de la Universidad de Guadalajara, Raúl Padilla López, comentaba en este Lobby al calor y al aroma de un café vespertino.
El padillista se jactaba de que el rector Carlos Briseño Torres está solo en el conflicto que mantiene con Padilla López. El único que lo acompaña es el otrora vicerrector ejecutivo Gabriel Torres Espinoza, del que, aseguró, se pide su cabeza.
A los padillistas les cae como balde de agua fría el hecho de que Briseño haya querido salirse del huacal. Que haya intentado irse por la libre en la conducción de la segunda universidad pública más importante de México sin tener que haber consultado a Padilla López.
Porque a éste, en realidad, ni le preocupa el hecho de que Briseño quiera ser candidato al gobierno de Jalisco para 2012. Le importan un comino las alianzas que Briseño haga con personajes como los priístas Beatriz Paredes o Enrique Peña Nieto –un pequeño sector del tricolor, que no es del todo el tricolor–; con el gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez –quien no ha salido en su defensa a comparación de Briseño, que lo tiene como un “estadista”–, o con chapulines políticos como Salvador Cosío Gaona, que ya no se sabe qué diablos es: si rojo, verde, amarillo, naranja o hasta azul. Y es que de este último personaje, los padillistas se jactan que sea el sparring de Briseño Torres. “Hay todos los elementos para destituir a Briseño”, dijo la fuente afín a Raúl Padilla.
Más: “a Raúl difícilmente se le llena el cantarito de piedritas, pero este cuate ya lo tiene hasta acá”, decía el hombre mientras señalaba con el dedo índice el punto donde se une la frente con el cabello.
La tregua vacacional fue una salida puramente mediática luego de casi tres semanas de jaloneos entre el Grupo Universidad y Briseño. Fue el acuerdo que tomaron los rectores alineados con Padilla para no echarle más leña al fuego.
El mensaje a la comunidad universitaria que el rector mandó el pasado 30 de julio fue sólo su bandera blanca ante los ataques de sus adversarios –antes, compañeros de bancada–.
La famosa idea de la transparencia, la ya conocida “cajita de cristal” que Briseño Torres ha presumido desde el inicio de su gestión, ha caído “en el hígado” a los padillistas. Cada que alguno de ellos escucha acerca de este tema y de los supuestos casos de corrupción que reveló Briseño, tanto en el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) como en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), ponen una cara como si estuvieran pasando ácido. Ironizan y dicen que Briseño en verdad cree que con él inició la era de la transparencia en la Universidad de Guadalajara.
Filias y fobias entre los grupos políticos de la casa de estudios. Cada uno de ellos prepara ya el arsenal que han de estar lanzando de un lado a otro con miras al 20 de agosto, fecha en la que Briseño llamó a los rectores universitarios para retomar el camino de la institucionalidad.
Para el 27, el Consejo General Universitario (CGU) tendrá en la agenda las modificaciones a los medios universitarios. Dichas reformas pretenden crear el consejo consultivo de la prensa escrita, radiofónica y televisiva universitaria. Entre los puntos están los candados a la publicidad, la cual depende hasta ahora de la vicerrectoría ejecutiva.
“Le vamos a dar por donde le gusta, mediáticamente”, advierten los padillistas, toda vez que, dicen, a Briseño le encanta la sonrisa ante los medios de comunicación. Pero debajo de la mesa se prepara la acción para la destitución del rector universitario si es que éste, para esas fechas, no se alinea al Grupo Universidad.
La revista Etcétera es una de las tres revistas que en México tratan el tema de la información (ahora con la aprobación de las diferentes leyes de trnsparencia, no se limitan a análisis de “los medios”), y tienen una circulación e incidencia definida dentro de la comunidad especializada. Las otras son la Revista Mexicana de Comunicación y Zócalo.
El director es Marco Levario Turcott, un singular personaje que conocí superficialmente hace años en la UNAM. Insistente es mostrarse absolutamente independiente de las televisoras privadas, procura presentarse como un alivianado jefe que discute con sus colaboradores de fútbol.
Hace poco acudí a proponer a la revista la continuación del tema de Elena Garro: desde el aspecto de cómo los reporteros incurren en el llamado “periodismo de declaraciones”, simplemente repitiendo lo que dice un funcionario público o alguien famoso, sin realizar más investigación para comprobar que la información sea realmente sólida. No vi a Levario sino que dejé a sus secretarias lo publicado en Replicante y el archivo digital de los papeles del Archivo General de la Nación, que dieron origen a la repetición mediática de una afirmación no sustentada del actual comisionado Presidente del IFAI, Alonso Lujambio (Y que los reporteros nunca consultaron).
Pues bueno, cuando me comuniqué para saber su respuesta, me mandaron decir los directivos de Etcétera que “no les interesaba hablar conmigo”.
No mandaron decir que no les interesara el tema que proponía, o que mi acercamiento les pareciera poco serio. No, la respuesta fue así de personalizada y anuladora: “no nos interesa hablar con usted”. Como si supieran quién soy yo, lo que he escrito, y consideraran entonces que soy un individuo tan despreciable que ni siquiera hay que hablar conmigo. Les dije entonces a las secretarias de Levario que yo tengo muy buena opinión de mí mismo y que preguntaba si entonces se trata de algo personal,o político. Que lo había conocido hace años y si eso tenía que ver. Sabemos que una revista tiene el derecho de publicar a quien quiera, etc, pero si se me está negando el espacio por razones personales o incluso políticas, entonces yo sí tengo el derecho a hacerlo público y ponerlos en evidencia. Porque no se trataría de la calidad o falta de ella en mi trabajo y propuestas, sino de que, tantos años después del salinismo, sigo vetado en ciertos círculos.
Leo Etcétera y la seguiré leyendo, pero si no recibo una respuesta clara de Levario quedará clara la hipocresía de él y su revista: no estoy cuestionando el que no me publique, lo que cuestiono es que afirme que ni siquiera le interesa hablar conmigo, lo que es una actitud absolutamente antidemocrática por parte suya, de él, quien suele alardear de democráta.
Espero que por lo menos tenga el valor de decir qué tiene contra mí.
Como la tuve, hace poco, escribiéndole a Roger Bartra, con copia a Enrique Krauze (a petición nada menos que del propio Krauze) y Ricardo Cayuela Gally, puntualizando el por qué tengo tan mala opinión de Enrique desde hace años.
(Me disculpo con los lectores por abrumarlos con lo que parece una rencilla más, en un país en que los pleitos nos abruman: pleitos que ni siquiera parecen tener un ideal atrás sino la simple lucha salvaje por el poder, de cualquier tipo.
Sólo quiero adelantar que este asunto con Enrique Krauze rebasa cuestiones personales entre él y yo; tiene que ver con la revisión que tendrá que hacerse de ciertos hechos de la historia reciente, de un México con “tapado”,”partido aplanadora” y “dictadura perfecta”.)
Distinguido “XOCHIMILCA” de La Plaza Santo Domingo, etcétera, etcétera, etcétera,,,,ya regresate a tu plazita a vender títulos y espacios,,,ayer te ví,,y me quedó claro que no eres maricón ,,,,, eres un pinche PUTOTE…..
Alcoholicazo, acosador sexual de mujeres, misógino, prepotente, altanero y bisexual. Este Xochimilca es un puritano que se da golpes de pecho con una mano y con la otra medra con los presupuestos públicos, el de la UdeG por supuesto no ha sido la excepción. Este labioso no tiene ni 2 meses de “trabajar” en la universidad y ya se siente con autoridad para opinar del tema -no es raro, así lo hace con cuanto tema hay. Su mérito es chuparle la polla al vicerrector. En la pasada FIL un conferencista internacional de renombre los encontró por accidente en la habitación que le habían asignado equivocadamente -Torres y Levario desnudos y en pleno trance sexual.