Trascendencia de la UdeG

8 09 2008

PLAZA PÚBLICA

En 1987 se inició la feria del libro, que dos décadas después sobresale entre las exhibiciones editoriales de todo el mundo

Miguel Ángel Granados Chapa/Reforma

Aunque es temprano para declararlo concluido, el conflicto interno de la Universidad de Guadalajara, la segunda más importante entre las instituciones de enseñanza superior en el País, parece encaminado a su solución. Desde el ángulo legal, la suspensión que originalmente favoreció al Rector Carlos Briseño fue revocada por un tribunal de segunda instancia, que dejó sin sustento la pretensión del funcionario depuesto de mantenerse en el cargo. Políticamente es aún más frágil su posición.

El viernes pasado se quedó casi solo en un mitin en la Plaza de la Liberación. Lo acompañaron centenares de estudiantes, pero ninguno de los funcionarios que se solidarizaron con él tras su deposición el 29 de agosto. Abandonado por los integrantes de su equipo, se acentuó la fuerza de los factores de decisión a los que quiso enfrentarse en sus maniobras de presunta dignidad: los dos sindicatos, la federación estudiantil, el consejo de rectores, el Consejo general universitario. Si contaba con él, perdió el apoyo del Gobierno estatal, y fue descalificado por la legislatura local y por la totalidad de los diputados federales jaliscienses, incluidos los del PRI, partido al que pertenece y cuya candidatura al Gobierno del Estado buscaba desde ahora, aunque la elección respectiva ocurrirá en 2012.

Mientras el litigio por la Rectoría (que es sólo un aspecto de la disputa interna en esa Universidad) se zanja ante los tribunales y se normaliza la actividad sustantiva de esa casa de estudios, es oportuno reflexionar sobre sucesos e instituciones que hicieron, hacen aun, de la situación de la Universidad jalisciense un asunto que va más allá de sus linderos formales. Es que iniciativas de la UdeG la trascienden aunque sean extensión de sus tareas y las organicen instancias de la propia universidad. Me refiero al Festival internacional de cine, la Feria del libro, de alcance igualmente internacional, la cátedra latinoamericana Julio Cortázar, el premio FIL de literatura, que llevó el nombre de Juan Rulfo, el Centro cultural universitario, etcétera.

La frustrada rebelión de Briseño contra el grupo que lo convirtió en Rector había tenido a esas iniciativas como un blanco principal, porque el ex Rector Raúl Padilla, cabeza de ese grupo, las ha suscitado o impulsado en buena medida. Por eso el Rector ahora depuesto lo cesó de los cargos en que se ha expresado formalmente ese papel central de Padilla, con la justificación de que su antiguo líder político, al que de pronto percibió como cacique de cuyo control había que desembarazarse, los utilizaba sólo en su provecho personal y con agravo y perjuicio de la Universidad.

Cualesquiera que sean los móviles que animen o se atribuyan a Padilla, lo cierto es que las iniciativas mencionadas son valiosas para la Universidad tapatía y para la cultura jalisciense y nacional. De allí que, con Padilla o no al frente de ellas, es muy importante asegurar su permanencia y el logro de sus fines. Padilla promovió algunas de ellas aún antes de ser Rector (lo fue de 1989 a 1995) y aunque ostentan su sello personal, adquirieron vida propia y la mantendrán en cualquier circunstancia, salvo la artera agresión que contra su existencia y desarrollo había comenzado Briseño.

Nacido en 1986 como Muestra de cine mexicano, el Festival internacional de cine de Guadalajara ha crecido hasta contar entre los primeros de su clase. Se propuso abrir espacios a la producción fílmica nacional, si bien desde sus comienzos mostró una vocación latinoamericana e internacional que le aseguró su proyección fuera de nuestro País. Como hace 22 años, sigue siendo un lugar de encuentro entre los creadores y el público; sus reconocimientos como el premio Mayahuel son cada vez más codiciados, y está en vías de consolidarse su derivación, el Mercado de cine. El afán por propiciar una cultura cinematográfica en Guadalajara incluyó la creación de un espacio generoso para que realizara sus tareas postreras Emilio García Riera, el más eminente historiador y crítico del cine mexicano, que pasó a ser patrimonio de la Universidad.

En 1987 se inició la feria del libro, que dos décadas después sobresale entre las exhibiciones editoriales de todo el mundo. Lo hace por sus dimensiones físicas y el intercambio comercial y espiritual de que es asiento, pero especialmente porque ha generado mecanismos de auspicio y reconocimiento a las letras y a las actividades conexas del mundo editorial. En 1991 se estableció el Premio de literatura latinoamericana y del Caribe, llamado Juan Rulfo hasta 2006 en que la familia del escritor se opuso a dicha denominación. Han sido galardonados cerca de veinte grandes poetas y prosistas. En 1993 fue creada una presea paralela, llamada Sor Juana Inés de la Cruz, que premia novelas escritas por mujeres en lengua española. La feria entrega, asimismo, premios al Mérito editorial, al ejercicio del periodismo cultural y el ArpaFil destinado a jóvenes arquitectos. También rinde homenaje, cada año, a quienes se distinguen como bibliotecarios y bibliófilos.

En 1995 fue creada la Cátedra latinoamericana Julio Cortázar, con el patrocinio de Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes, que convoca regularmente la presencia de creadores y difusores de las artes y las ciencias. Está en curso, en fin, el Centro cultural universitario, cuyo fideicomiso está formado por la propia Universidad, el Gobierno federal, el estatal y el municipal de Zapopan, en señal de ecumenismo constructivo impulsado por la UdeG.





La Tremenda Corte

27 08 2008

La Tremenda Corte/Público

Se quedará sin nada El rector de la UdeG, Carlos Briseño está practicando un pugilismo cruel con Raúl Padilla López. Apenas se levante del golpe del anuncio de que lo separa del Centro Cultural Universitario y las empresas le dará uno más y cuando se levante le propinará uno más y así sucesivamente hasta dejarlo en la lona. Lo que viene es que lo va a destituir de otros más de los cargos que ostenta, para que vaya cantando la del perrito. De los 11 que tenía, ya nomás me quedan nueve. Y mañana, de los nueve que tenían, ya nomás me quedan siete y así, hasta quedar sólo con uno. El de profesor-investigador.

Desplegado del Lic. Raúl Padilla no rompió el silencio y prefirió contestarle a Carlos Briseño a través de una carta desplegado tan anticlimática que hasta da un poco de flojerita. Al principio, el ex rector le reclama al actual rector de denostarlo cuando antes lo halagaba –muy a mi pesar, dice- y hace un recuento de todas las maravillas que a su punto de vista ha hecho a lo largo de su carrera. Cuenta sobre su trabajo académico y cultural y al final dice que deja en manos de la sociedad el juicio de su labor. Léalo en la página 15.

Desplegado contra el Lic. Al mismo tiempo, en los principales diarios de la ciudad de México se publica un desplegado de la UdeG en el que se advierte a las empresas u organismos que tengan relación con el Centro Cultural Universitario y el Corporativo de Empresas Universitarias, que el C. Raúl Padilla López, dejó de laborar en ellos por lo que se les pide no hacer ningún trato comercial ni de ninguna índole con él. El recuadro es igualito al que publican las empresas para anunciar la salida de sus vendedores de cambaceo.

El apersonado Ni tardo, ni perezoso, apenas lo nombraron titular del Centro Cultural Universitario, el vicerrector de la UdeG, Gabriel Torres Espinoza se hizo presente en el complejo de Los Belenes para que le entregaran la oficina. Sin embargo, se topó con pared, porque el Director, Mauricio de Font, le hizo saber que para él su mero jefe sigue siendo Padilla, porque el fideicomiso está conformado también por Zapopan y el Gobierno Estatal y no han sesionado para destituir a Raúl

Consejo, confirmado Los padillistas lo confirmaron. Sí van a acudir a la sesión del Consejo General Universitario a la que convocó Carlos Briseño el próximo viernes por la mañana y en la que se discutirá el proyecto de Presupuesto Ampliado que presentó el rector. Trasciende que la Comisión de Hacienda no le hizo muchos cambios y que casi pasará tal cual pesar de que algunos la harán de tos durante la sesión. Por cierto, entre el lunes y el viernes hay cuatro días y según la normativa, Briseño debía convocar a consejo cinco días después de presentado el proyecto. No cabe duda de que a Briseño el tiempo le corre más rápido.

El deslindado Entre los abajo firmantes del desplegado que apareció ayer, en el que una mayoría de consejeros universitarios convocaba a sesión del Consejo Universitario para el sábado, se encontraba Arturo Zamora, reconocido briseñista que extrañamente apoyaba a los padillistas. Dicen que el ex presidente municipal de Zapopan le habló al rector para disculparse porque no se dio cuenta de lo que firmó, según él, se trataba de la convocatoria oficial. Para hacer ver que la pifia no fue de mala leche le ofreció su renuncia a la división de Estudios Políticos del CUCSH.

Breve run run Cuentan que la Auditoría Superior de la Federación le tomó la palabra a Carlos Briseño y que podría aceptar auditar los recursos del Centro Cultural Universitario.

Las Perlas

(La actitud de Briseño) contrasta con la que utilizaba en el pasado cuando se excedía en proferir, muy a mi pesar, elogios dirigidos a un servidor, inmerecidos, por cierto

• Raúl Padilla López
En un desplegado
en el que fija su postura en relación
a las declaraciones de Carlos Briseño,
rector de la UdeG

La máxima autoridad de la institución es precisamente el señor rector. Nosotros no queremos ser, ni mucho menos parte de lo que se vislumbra puede ser un conflicto al interior de la Universidad

• Alfonso Petersen Farah
Alcalde de Guadalajara
al anunciar que retirará del orden del día
de la sesión plenaria de hoy el dictamen
que plantea entregar en comodato
a la UdeG el predio del estacionamiento
del estadio Jalisco

Si él lo Dice

Estas dos decisiones forman parte de la materialización de la voluntad expresa del rector general para reorientar académicamente el rumbo de la institución

• Carlos Briseño Torres,
rector de la UdeG
sobre la decisión de destituir a Raúl Padilla
de sus principales puestos
en la Universidad





“Antes me halagaba, ahora me denuesta”

27 08 2008

El rector destituyó al jefe del grupo UdeG como titular del Centro Cultural Universitario y del Corporativo de Empresas Universitarias.

Rocío Ramos/Público

En su segundo día de andanadas en contra de Raúl Padilla López, el rector general de la Universidad de Guadalajara, Carlos Briseño Torres decretó el “funeral” del jefe político del grupo UdeG, a quien destituyó de sus principales puestos en la máxima casa de estudios de Jalisco, con lo que aseguró se “enterró” su era como cacique de la institución.

En una rueda de prensa matutina, convocada con poco tiempo de antelación, Carlos Briseño anunció que revocó a Raúl Padilla todas las atribuciones que ostentaba como presidente honorífico del Comité Técnico del Centro Cultural Universitario (CCU), que alberga al auditorio Telmex, y del Consejo de Administración del Corporativo de Empresas Universitarias.

El vicerrector Gabriel Torres Espinoza quedó al frente del CCU, mientras que como presidente del Corporativo de Empresas Universitarias el rector designó a quien fue brazo derecho de Raúl Padilla durante su rectorado (1989-1995), Armando Macías Martínez, quien se venía desempeñando como rector de la preparatoria de Los Lagos.

El rector de la UdeG informó que le notificó a Raúl Padilla de la revocación de sus puestos por medio de un oficio, sin delimitar cuales fueron los motivos o fallas para dicho cambio. Sólo indicó: “Tenemos que demostrarle a los jaliscienses que estamos tomando las decisiones que nos competen, he recibido miles de llamadas de estudiantes, y padres de familia solidarizándose con esta medida”.

La medida causó molestia entre integrantes del grupo UdeG y hubo señalamientos de que era ilegal, bajo el argumento de que sólo el Consejo General Universitario tiene facultades para remover al presidente del CCU (ver nota aparte).

Al respecto, el abogado general de la UdeG, Jorge García Domínguez, citó que la octava cláusula del contrato del fideicomiso del CCU otorga la facultad al rector general para designar al presidente del comité técnico, sin la necesidad de que lo apruebe el CGU y que igual pasa con la designación del presidente del corporativo de empresas universitarias.

“Estas dos decisiones forman parte de la materialización de la voluntad política expresa del rector general para reorientar académicamente el rumbo de la institución”, agregó Carlos Briseño, que dejó abierta la posibilidad de vender el auditorio Telmex: “Deberá definir la comunidad, en consulta pública, que se debe hacer con el auditorio, yo creo que posiblemente haya muchos empresarios en Jalisco que quisieran darnos lo que cuesta, los más de mil millones de pesos; y con eso yo le propondré a la comunidad que me digan en qué los invertimos”.

Durante su intervención, el rector usó un tono de voz histriónico y en más de dos ocasiones recalcó: “No hay, ni habrá, ningún poder político ni liderazgo fáctico por encima de la institución”.

Sentado en su despacho de la rectoría general, rodeado de medios de comunicación y de su equipo, atribuyó sus decisiones a “un parto” necesario para la materialización de un nuevo rumbo de la Universidad, “más académico”. A la par, acusó a Raúl Padilla de conspirar contra él e indicó que éste organiza reuniones en su casa o sus oficinas para planear “un rumbo que no debe tener la Universidad”.

Al ser cuestionado por su acelerado cambio en la forma de conducir la Universidad, dijo que intentó una “transición ordenada a la democracia” y que no fue posible porque Raúl Padilla se opuso a varias de sus decisiones.

Ante la amenaza de un intento de quitarlo del cargo por parte del grupo UdeG, aseguró que no tiene miedo al padillismo: “No me van a destituir de la UdeG, no hay mayoría en el CGU que pueda estar por encima de la ley”. Sin embargo, hizo un llamado “a los miles de estudiantes, a los miles de profesores, trabajadores, a que derroquemos esta dictadura política en la UdeG. Es tiempo de despertar”.

También pidió el apoyo de los empresarios y de la sociedad organizada, así como solicitó a la Auditoría Superior de la Federación y a la de Jalisco que realicen una revisión a detalle de las finanzas de la UdeG, con énfasis en el déficit que, dijo, suma 1,046 millones de pesos.

A la pregunta sobre el destino de los padillistas que ocupan cargos de alto mando en la Universidad, el rector declaró que “todos los funcionarios deberán darle cuentas a la comunidad que representan; los que vayan a rendir cuentas a San Juan de los Lagos 111, casa particular de Raúl Padilla, o alguna de sus oficinas, deberán dar cuentas”.

Como colofón, se supo que hoy aparecerá un desplegado a escala nacional en que se avisa de la remoción de Padilla: “La UdeG informa a las empresas y organismos relacionados que el C. Raúl Padilla López dejó de laborar en el Fideicomiso del CCU y el Consejo de Administración del Corporativo de Empresas Universitarias, por lo cual se desconoce cualquier trato que a nombre de estos organismos haga”.

– Frente y Perfil
Reaparición

• Armando Macías Martínez es ahora uno de los hombres más cercanos al rector Briseño. Entre 1989 y 1995 fue, quizá, más cercano a Raúl Padilla López: fue secretario auxiliar de Rectoría y se encargó de la operación política de la administración central de la UdeG. Quiso ser rector, pero las cosas no se dieron y eso provocó una ruptura con Padilla, al que conoce como pocos. Fue el principio de un largo periplo. Trabajó para el primer gobierno panista y luego pasó por cargos de bajo perfil. Su reaparición deja claro que el conflicto con Padilla no cicatrizó bien. Frente a su carencia de un perfil administrativo, queda claro que el rector está en pie de guerra y pone a sus generales en posiciones estratégicas

• Armando Macías
Titular del Corporativo de Empresas





Destituye Briseño a Padilla del CCU

26 08 2008

Entregan oficios a Padilla López y a los demás integrantes del comité técnico sin los motivos para su revocación

Rebeca Herrejón/Mural

El “parto” de la Universidad de Guadalajara, que encabeza el Rector general Carlos Briseño Torres, tuvo hoy su primer alumbramiento.

El funcionario universitario utilizó sus “facultades como Rector” para revocar a Padilla López todas las atribuciones que ostentaba como presidente honorífico del Comité Técnico del Centro Cultural Universitario y del Consejo de Administración del Corporativo de Empresas Universitarias.

“Raúl Padilla y su grupo, quienes ha estado conspirando contra el Rector general, reuniéndose en el domicilio particular y en las oficinas del Centro de Estudios estratégicos para el desarrollo, ha actuado imponiéndole a la comunidad universitaria y a esta institución un rumbo que no debe de tener”, expuso en rueda de prensa.

En los oficios entregados hoy por la mañana a Padilla López y a los demás integrantes del comité técnico, no aparecen los motivos administrativos o técnicos para su revocación.

Quien quedará al frente del Comité Técnico del CCU será el vicerrector ejecutivo, Gabriel Torres Espinoza, y frente al Corporativo de Empresas, Armando Macías Martínez, actual director de la Preparatoria de San Juan de los Lagos.

Briseño Torres agregó que el Auditorio Telmex, que forma parte del Corporativo de Empresas, continuará realizando las actividades que tiene, pero convocará a una consulta pública para conocer si la comunidad universitaria apoya la decisión de que el coloso forme parte de las actividades de la institución.

“Posiblemente haya muchos empresarios en Jalisco que quisieran darnos lo que cuesta ese auditorio, los más de mil millones de pesos, y con eso yo le propondré a la comunidad universitaria y al pueblo de Jalisco dónde los ponemos, más preparatorias, un Centro Universitario en el Municipio de Tlajomulco”, dijo.

El Rector general aseguró que tiene voluntad para no dejarse pisotear y darle un rumbo académico a la institución, que Raúl Padilla no apoyó cuando se lo propuso.

“Tengo la firmeza y la voluntad de llamar a la comunidad universitaria, a los miles de estudiantes de la Universidad de Guadalajara, a los miles de profesores, a los trabajadores, a que derroquemos a esta dictadura política de la Universidad de Guadalajara”, expresó.

“No me van a destituir de la Universidad de Guadalajara, no hay mayoría del Consejo General Universitario que pueda estar por encima de la ley”.

Pidió que se realice una auditoría, a través de la Auditoría Superior del Estado o de la Federación, empezando por su oficina, para garantizar el buen uso de los recursos públicos.

Añadió que también auditarán el déficit por mil 46 millones en el pago de nómina de pensionados y jubilados para conocer desde cuándo se originó la pérdida.





Chicho toma Protesta hoy

20 11 2007

Cúpula/MURAL

UN CAPÍTULO MÁS en la historia de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) concluirá hoy.

LA RESPONSABILIDAD que hasta ayer tuvo Carlos Corona será asumida por César Barba, alías ‘El Chicho’.

UNO DE SUS PRIMEROS pendientes será borrar de las paredes de la FEU los letreros obscenos que heredaron sus antecesores, y volver a colocar los retratos de José Alberto Castellanos ‘El Cone’ y Ricardo Villanueva, que desaparecieron durante la gestión de Corona.

LA TOMA DE PROTESTA de Barba será nada más y nada menos que en ¡el Auditorio Telmex!

MIENTRAS TANTO, Carlos Corona se despidió presentando las unidades de transporte universitario que pretende introducir la FEU… aunque todavía no tienen el permiso de Vialidad para operar.





La Discrecionalidad en la Universidad

27 09 2007

auditorio-medtropolitano.jpg

Por Gilberto Pérez

El Rector General de la Universidad de Guadalajara, Carlos Briseño Torres, al discutir en un programa de radio con el Diputado panista Jorge Salinas Osornio, llamó la atención sobre dos aspectos que pudieran reflejar excesos de discrecionalidad en la institución.

El Rector señaló que frecuentemente recibe llamadas de personajes políticos importantes para recomendar aspirantes a ingresar a la Universidad o para pedirle boletos de cortesía para el Teatro Diana y el Auditorio (Metropolitano) Telmex.

La primera expresión despertó la sospechas acerca de la supuesta equidad en el ingreso a la Universidad de Guadalajara ya que si a estas alturas los poderosos siguen llamando para recomendar a aspirantes es de pensarse que lo han conseguido.

Esto seguramente será del mayor interés para quienes han sido rechazados o para quienes en el futuro harán trámites de ingreso a la institución.

La segunda expresión demuestra la discrecionalidad con la que los funcionarios de la Universidad echan mano de los recursos de la institución, como si fueran de su propiedad.

Podría entenderse y hasta justificarse que la Universidad regalara cierto número de boletos a personas de escasos recursos interesadas en los eventos que se ofrecen en las instalaciones de la misma, pero que dichas cortesías vayan a manos de funcionarios públicos con altos ingresos de plano es un exceso.





Padillas vemos…

11 09 2007

Paco Navarrete/Mural

En la ceremonia de inauguración del Auditorio Telmex (ex Metropolitano), la rechifla recibida por el jefe máximo Raúl Padilla demostró dos cosas muy claras: la poca popularidad que él despierta… y la poca falta que ésta le hace.

Qué bueno que no se les ha ocurrido abrir a votaciones la designación de Rectores y demás cabecillas universitarios, porque ya se les hubiera evaporado el negocito. Maldita democracia…

En cambio, sin los torpes simulacros de las votaciones -en los que igual puede ser designado un eminente académico como el más truculento líder sindical- podemos gozar de laaargos y provechosos años de estabilidad, digamos, de una pax rauliana que ya ha rendido muchos frutos… aunque la mayor parte de ellos hayan sido cosechados por él mismo.

Y como las cuentas de un rosario se han venido engarzando las empresas, todas “culturales”, que el ex Rector ha promovido: la FIL, Papirolas, el Premio FIL -ex Juan Rulfo-, el Festival de Cine -ex Muestra- y el nuevo territorio Telmex, de reciente inauguración, entre otros. Todos ellos bajo la batuta del jefazo quien, en un alarde de eficiencia y capacidad de organización, goza de una decena de cargos en su universidad.

Eso sí, la mayoría de dichos cargos son “honorarios” (favor que le hacen) ya que, al parecer, él vive de su modesto cheque como profesor… porque hasta de eso tiene tiempo, de dar humildemente clases.

Vayan ustedes a saber si dé clases en alguna Prepa donde los alumnos desquehacerados andan organizando “trompos” (peleas callejeras) para grabarlos con sus celulares y luego difundirlos a todo el orbe, cortesía de YouTube y demás cibersitios…

Lo que sí queda claro es que es demasiada chamba, incluso para un alma incombustible como el Huracán Padilla: se le ve flaco, cansado y sin ilusiones. Tal vez por eso, en un afán de ayudarlo con su cruz, es que su nuevo Rector, Carlos Briseño, utilizó la vieja forma gatopardiana de cambiarlo todo para que seguir igual y con un “quítate tú, para ponerme yo” se quedó con la miel y la jícara de la administración universitaria y, al parecer, le dejó las puras migajas al resto del “sanedrín” -o familia mafiosa universitaria-, Tonatiuh y Trino incluidos… falta ver si además acaba agandallándose el pastel entero y dentro de seis años no cuela por ahí algún caballo negro, como su compadre Zamorita, el ex Alcalde Zapopano y ex candidato del PRI al Gobierno del Estado.

Sí, ya lo sé: suena jaladísimo de los pelos, pero… ¿qué más se puede elucubrar, ahora que el capo di tutti i capi ha hecho a un lado el turbio manejo cotidiano de los pesos y centavos universitarios para entregarse de cuerpo entero a las musas? (Pobres musas, ellas tan sublimes, ¿qué culpa tienen?).

La otra posibilidad es que se trate de un nuevo enroque del cacique: dejar la engorrosa tarea de seguir ordeñando el presupuesto a los caporales, al cabo que ya está claro cuánto rinde, y enfocarse en las empresas parauniversitarias, o mejor dicho “para universitarios”: él y sus compas. Y cómo no: con la excusa de que ahí hay capital mixto, se puede dar el lujo de esconder el manejo de pesos y centavos, y hasta de revender lo que no es suyo, como el nuevo territorio marca Slim.

Como quiera que sea, la máquina sigue andando. Y mientras, los profes de licenciatura ganan unos 70 pesos por hora.





Piden Revisar a la UdeG

6 09 2007

Paulina Martínez/Mural

Porque en la Universidad de Guadalajara no hay espacios democráticos y se desvían recursos a tareas que no son prioritarias de la institución, integrantes del Frente Ciudadano Universitario por la Defensa de la Educación Pública pidieron hoy en la Comisión de Educación que se revise a la Casa de Estudios.

Román Munguía Huato, académico de la UdeG e integrante del frente, afirmó que hay una crisis en el manejo financiero, administrativo y académico en la institución, por lo que pide que se impulse una auditoría a la institución, así como una reforma a su Ley Orgánica.

Munguía Huato, acompañado de Antonio Ceja y Gustavo Monterrubio Alfaro, criticó la apertura del Auditorio Telmex, cuando está rezagada la construcción de infraestructura necesaria para la docencia.

“Las tareas sustantivas dentro de la UdeG quedan rezagadas, relegadas como la docencia, la investigación y la difusión de la cultura. Todos los problemas están relacionados unos con otros porque pensamos precisamente que hay una malversación de fondos”, señaló el académico.

Los integrantes del frente condenaron la elección de Carlos Briseño Torres como Rector general de la UdeG y dijeron que hay una falta de espacios democráticos en la Universidad.

Agregaron que la falta más grave que provoca la desviación de recursos es que haya miles de aspirantes rechazados y que la institución no esté creando científicos.

José Guadalupe Madera, presidente de la comisión, pidió a los universitarios que le llevaran información con la que pueda fundamentar sus inconformidades, para así presentar la problemática en el pleno del Congreso.





Administrar el Auditorio Metropolitano

3 09 2007

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Por Gilberto Pérez Castillo

La administración del Auditorio Metropolitano, ahora llamado Auditorio Telmex por un acuerdo comercial, debería estar abierta a la Sociedad.

Y no sólo se trata de abrirla en términos de Transparencia, sino que debería constituirse un Consejo de Administración con consejeros que tengan una trayectoria de éxito empresarial, y provenientes de cualquier sector de la Sociedad que pueda aportarle a la Universidad de Guadalajara mejores habilidades administrativas.

El tamaño y el reto que significa el Auditorio Metropolitano así lo amerita.

Al crearse un Consejo de Administración que no provenga del círculo del Grupo Universidad se estaría dando una demostración de responsabilidad por parte de quienes hoy controlan políticamente a la casa de estudios y sería una oportuna válvula de escape de la presión y el descontento que se crearon a partir de que se supo del acuerdo por el cual el Auditorio llevará ahora el nombre de Auditorio Telmex por 22 años a cambio de 10 millones de dólares pagaderos en abonos anuales.

La rechifla que recibió Raúl Padilla López durante la ceremonia de inauguración  debe ser una llamada de atención para el Grupo Universidad de la imagen que éste tiene en amplios sectores de la Sociedad y debe ser un foco amarillo de la oportunidad que todavía tienen de abrir la Universidad a sectores más amplios de la Sociedad.





¿A cómo la promoción?

3 09 2007

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Tanilo/MURAL

El abucheo que recibió Raúl Padilla cuando anunció que el Auditorio llevará el nombre de Telmex hizo evidente la molestia que siente gran parte de la ciudadanía con sus “sospechosas” maneras de promover la cultura.

Acostumbrado a que sus vasallos le rindan homenaje, seguro no le cayó bien que lo “avergonzaran” con ese abucheo multitudinario, que a nadie le pasó desapercibido.

Como tampoco se dejó de notar la falta de cultura de Fernando Guzmán, el Secretario de Gobierno, que ni siquiera sabe el nombre correcto del artista Chucho Reyes Ferreira.

Pero volviendo al hombre con más puestos honorarios en la Universidad de Guadalajara, el capo de capos, el poder detrás del poder de la máxima Casa de Estudios, el sábado por la noche se notó que ni con la edificación de proyectos culturales como la Feria Internacional del Libro (FIL) ni con la construcción del Auditorio puede legitimarse como un promotor cultural en Jalisco, porque siempre se duda de los fines comerciales que persigue.

Y no sólo hablamos de cómo vendió el nombre del nuevo recinto que todos pagamos con nuestros impuestos, también nos referimos a la enorme contradicción que existe entre ese discurso en el que asegura buscar espacios para el desarrollo cultural al mismo tiempo que revela una cartelera eminentemente comercial, aspecto que Igor Lozada, director de Cultura UdeG, trata de justificar con el argumento de que pocos espectáculos culturales podrían llenar un espacio como el Auditorio.

Ahora nada más falta que todos los espacios que albergue el Centro Cultural Universitario lleven apellidos comerciales. Así tendríamos la Biblioteca Bimbo, el Museo Sabritas, la galería… llene por favor los espacios en blanco con el nombre de una empresa multimillonaria capaz de desembolsar cantidades indignantes por una muy buena publicidad.

Esperamos que el abucheo al nombre del Auditorio lo haya entendido bien el Rector Carlos Briseño, quien en su discurso hizo mención de la frase “que nunca llegue el rumor de la discordia”, que se lee en el Teatro Degollado.

Si eso fue una indirecta a los críticos de las políticas de “aquí y ahora”, como dice el eslogan del recinto, pues ya ve, señor, no son rumores, la inconformidad quedó suficientemente clara.

Y mientras Padilla festeja sus nuevos negocios, nos consta cómo Fernando Favela se tiene que tragar el orgullo y aguantar que no le den el lugar que le corresponde como director del Metropolitano. Al señor lo relegan, no se sienta en las mesas de presentación del nuevo recinto y pareciera que ni lo dejan hablar en las ruedas de prensa. Y así tendrá que seguir mientras viva bajo el yugo del imperio Padilla.








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