
Rubén Martín y Edgar Velasco/Público
Hoy, doce de los catorce rectores de centros universitarios se presentarán para hacer un pronunciamiento en contra de Carlos Briseño, a quien acusan de espiar; la FEU y los sindicatos también le dieron la espalda.
Ayer fue un mal día para el rector general de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Carlos Briseño Torres, y hoy amenaza con ponerse peor. Por un lado, los representantes de los estudiantes, académicos y trabajadores patrocinaron un desplegado en el que dicen que la comunidad universitaria “no necesita ni merece” un rector como Carlos Briseño, y por el otro vino un ajuste de tuercas del padillismo, que llevó a varios funcionarios universitarios a dejar el barco briseñista para alinearse con Raúl Padilla López.
Durante la jornada circuló la versión de que el padillismo habría ganado como aliada a Patricia Etienne Loubet, rectora del Centro Universitario del Sur (con sede en Ciudad Guzmán), quien le habría anunciado a Carlos Briseño que dejaba de apoyarlo, luego de una charla que sostuvo con el ex rector Trinidad Padilla López en un café de la calle López Cotilla.
Con la desafección de Etienne, Carlos Briseño se quedaría únicamente con el respaldo del rector del Centro Universitario de la Ciénega, Raúl Medina Centeno y del rector del Sistema de Universidad Virtual, Edmundo Sánchez Medina.
Los otros doce rectores afines a Raúl Padilla ofrecerán esta mañana una rueda de prensa en la que se espera una fuerte crítica a la gestión de Carlos Briseño. No se descarta que incluso se presente una petición para que sea destituido, argumentando como causa grave el presunto espionaje que desde la rectoría central se ejerce en contra de funcionarios universitarios.
Así lo declaró el rector del Centro Universitario de la Costa (CUC), Javier Orozco Alvarado, luego de que apareciera ayer en la prensa una relación de correos electrónicos suyos con Raúl Padilla, “lo cual es un delito grave”, según su punto de vista.
En tanto, en sus oficinas del Centro de Estudios Estratégicos para el Desarrollo, Raúl Padilla se reunía con sus operadores pero también con otros funcionarios hasta ayer afines a Carlos Briseño, para recordarles que él los apoyó en sus carreras académicas y profesionales en la UdeG; en resumen, les pedía lealtad en este momento de su confrontación con el rector general.
Como en días anteriores, la jornada de ayer por el control de la UdeG se libró también en los medios, en donde voceros de ambos grupos intervinieron en programas de radio, o en conferencias de prensa para expresar sus puntos de vista. Entre ellos el ex vicerrector y actual presidente del PRD, Raúl Vargas López, se pronunció por la destitución de Carlos Briseño.
Actores externos a la UdeG también fijaron su postura. El gobernador Emilio González Márquez reiteró que el Ejecutivo estatal no intervendrá en el conflicto y llamó a las partes a la conciliación.
Pero a estas alturas del conflicto la conciliación parece imposible. Así lo evidencian los términos del desplegado que aparece hoy (página 5 de este diario) y está firmado por Patricia Retamoza Vega, secretaria del Sindicato de Trabajadores Académicos de la UdeG, por Jorge Antonio Pérez Salas, del Sindicato Único de Trabajadores, y por César Barba Delgadillo, como presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU).
En el documento los líderes gremiales sostienen que la UdeG vive un ambiente de tensión por la “gestión irregular del actual rector general”, que ha menospreciado las críticas y que ha violado la normatividad interna. Lo acusan específicamente de aliarse a la ultraderecha (su alianza con el gobernador Emilio González), de poner en segundo plano las prioridades de la institución, de invadir funciones, de contratar irregularmente 200 plazas para maestros y de no respetar la autonomía de la FEU, entre una docena de puntos mencionados.
En tanto el rector del Centro Universitario de la Costa Sur (Cucsur), Enrique Solórzano, consideró que la cosa es clara: la crisis que atraviesa la UdeG está “en el punto más crítico” y, agregó, “no es el resultado de los últimos quince días ni del último mes. En mi opinión, tiene varios meses gestándose”.
Y el punto máximo al que ha llegado es, dijo el funcionario, la filtración de una serie de correos electrónicos dados a conocer ayer. “Es un hecho grave de espionaje, ya que no fueron solicitados por las vías oficiales de transparencia. Fueron filtrados ilegalmente y se suman a otros hechos más, como la manipulación de calificaciones de algunos alumnos”. Todo esto, dijo Solórzano Carrillo, ha generado un ambiente que describe como preocupante, ríspido y polarizado, “con señalamientos, en muchas ocasiones infundados, que se han vertido desde la rectoría general”. Estos hechos serán dados a conocer hoy por el Consejo de Rectores.
Solórzano señaló que las filtraciones dadas a conocer ayer los lleva a pensar “que hay espionaje electrónico y telefónico en la UdeG. Además, a través del control de la base de datos, se han alterado calificaciones. Hay un deterioro de la vida institucional”. Para él, esto es también el resultado del alejamiento de Briseño del Consejo General Universitario, que quedó manifiesto con el primer informe de actividades: “Se rinde ante el consejo, pero éste no fue el principal invitado de honor. En su lugar vimos a personalidades de otros estados, algunos de muy mala reputación: ellos fueron más importantes para el rector”.
Desde la perspectiva del director del Cucsur, la situación actual de la UdeG tiene su raíz en lo que señala como “un ejercicio unipersonal de la rectoría general, que es una regresión en la filosofía que ha venido inspirando el modelo de red de la Universidad”.
El rector espía: titular del CUC
(Guadalajara•Rocío Ramos)
• En la Universidad de Guadalajara (UdeG) hay espionaje y éste tiene su origen en la administración general, que controla Carlos Briseño Torres, “lo cual es un delito grave”, aseveró el rector del Centro Universitario de la Costa (CUC), Javier Orozco Alvarado.
Luego de que se filtraron a la prensa una serie de correos electrónicos entre Javier Orozco y el ex rector Raúl Padilla, líder del denominado Grupo UdeG, el rector del CUC indicó que “los únicos que tienen acceso a esa información, que es institucional y confidencial, son directivos de la Universidad, es muy grave, porque lesiona la imagen institucional y socava el derecho a la privacidad de los asuntos universitarios y solamente tiene su origen en la administración general”.
El servidor de la Universidad, que es donde se controlan los correos electrónicos, es de acceso restringido, sólo la Dirección de Información puede controlarla y la maneja el rector general, agregó. “Es una acción muy delicada contra los miembros de la comunidad universitaria, es ventilar la información institucional”.
En cuanto a los correos electrónicos, donde parece que pide línea a Raúl Padilla, dijo que de habérselos pedido por medio de transparencia los hubiera entregado, “porque somos institución pública”, pero que ventilar información “es grave, pues son asuntos que atañen a la Universidad”.
Ante esta situación, ahora todos evitan utilizar el correo institucional porque hay espionaje y “estamos seguros que [también] están intervenidos en nuestros teléfonos, porque son oficiales”.
No abundó sobre los motivos que pudo haber para filtrar sus correos, pero dijo que lo que le molesta al rector general es que la Universidad la controlen académicos y que usa como excusa a Raúl Padilla, quien según el funcionario, no dicta línea a los rectores.
En cualquier caso, anticipó que hoy, en rueda de prensa en el University Club, se denunciará la situación de ingobernabilidad que, según la mayoría de los rectores convocados, impera en la Universidad.

Jefe de asesores pide renunciar a quien no disienta del rector
ES UN “GOLPE DE ESTADO”, AFIRMA HURTADO
(Guadalajara•Bernardo Quesada Nieto)
• Destituir al rector de la UdeG, Carlos Briseño Torres, por el simple desacuerdo ideológico que existe entre éste y doce rectores de centros universitarios sería poner en acción un “tribunal de alzada” que equivaldría a un “golpe de estado”.
Así lo expresó Javier Hurtado González, coordinador de asesores del rector general, al responder a las declaraciones hechas ayer por Raúl Vargas López, ex rector del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), y actual presidente del PRD Jalisco, en el sentido de que el rector ha perdido la confianza de la comunidad universitaria y que sería mejor que renunciara al cargo.
“¿Cuándo consultó a los estudiantes, […] a los egresados y a los investigadores?”, le reviró Hurtado González, que aseveró que el comentario del dirigente perredista es “excesivo e irresponsable”, pues que exista un desacuerdo entre rectores de centros universitarios y Carlos Briseño no significa perder confianza.
A la par, cuestionó la forma en la que se ha comportado el grupo de rectores afines a Raúl Padilla: “¿En qué lugar del mundo se ha visto que los que son nombrados por un superior jerárquico le pierdan la confianza? ¡Eso se llama golpe de Estado!”.
Explicó que, si el subordinado no está de acuerdo, lo que procede es que éste entregue su renuncia.
Recordó que el rector general sólo tiene dos superiores, el Consejo General Universitario y la comunidad universitaria, que fueron los que lo eligieron y son lo que podrían destituirlo en caso de falta grave; al respecto, el briseñista reconoció que la Ley Orgánica de la UdeG y el Estatuto presentan un vacío legal en ese tema. Sin embargo, dijo, en caso de que las faltas estuvieran especificadas, legalmente nadie podría convocar a hacer un “tribunal de alzada y prácticamente llevar al rector al cadalso”.
Hurtado hizo un llamado a respetar la institucionalidad, pidió cordura a la parte contraria para que no use la fuerza de la mayoría, que no cometan un error que tendría repercusión nacional e internacional. Pidió un acuerdo que privilegie las coincidencias y minimice las diferencias: “Déjense de dimes y diretes… eso es de viejas argüenderas […] los chismes acorrientan el debate”.
– No hay crisis en la UdeG: rector del CuCiénega
SÓLO ES UNA “LUCHA DE VISIONES” AL INTERIOR DE LA UNIVERSIDAD
(Guadalajara•Rocío Ramos)
• Después de la tormenta viene la calma, aseguró el rector del Centro Universitario de la Ciénega (CuCiénega), Raúl Medina Centeno, una de las pocas voces al interior de la UdeG que salió en defensa del rector general Carlos Briseño Torres.
Tras minimizar las fricciones entre grupos, conflicto que, dijo, terminará resolviéndose por la vía pacífica, el rector del CuCiénega hasta se mostró optimista al respecto: “Yo creo que esto va a traer buenos resultados para todos, la UdeG, como en cualquier tipo de organización, se mueve por grupos, no es cierto que haya una organización anárquica o donde mande un sólo grupo. Aquí hay varios grupos en pugna y que tienen diferentes perspectivas de la UdeG […] hay visiones diferentes, pero no contrarias”.
Dio un voto de confianza al rector general, de cuya gestión destacó el impulso a las cuestiones académicas: “Como nunca se ha avanzado, en un año se avanzó más que en tres años de la anterior gestión”.
Para el rector del CuCiénega es mentira que exista crisis institucional en la casa de estudios, “más bien es una lucha de visiones”, la del actual rector y la “visión de Raúl Padilla, que ha sido una gran visión no sólo para la Universidad sino para el estado de Jalisco, imagínate un estado sin Feria Internacional del Libro, sin Auditorio Telmex, Jalisco sería otro rostro; pero esas dos visiones pueden conjugarse y espero logren coincidir”.
En cuanto a las acusaciones de supuesto protagonismo del rector, dijo que “él nunca me ha dicho ‘tienes que hacer esto o eso’, yo lo consenso hacia dentro del centro”.
El vicepresidente de la FEU se alineó con “quien defiende a la UdeG”
OTROS RECTORES PECAN DE LO QUE ACUSAN: CÉSAR ÍÑIGUEZ
(Guadalajara•Rocío Ramos)
• El vicepresidente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), César Íñiguez, fue otra de las voces que salió a la defensa de Carlos Briseño y cuestionó a los que acusan al rector general: “¿Qué le hace más daño a la Universidad: un rector que quiere transparentar o un diputado que se la pasa cobrando dentro del CUCS [Centro Universitario de Ciencias de la Salud] sin dar clases?”, dijo haciendo alusión al perredista Samuel Romero Valle.
Ante las voces que piden destituir a Carlos Briseño, el vicepresidente de la organización admitió que en la Ley Orgánica de la UdeG existe un apartado que indica que por una falta grave se puede destituir al rector, pero indicó que por “cuestiones subjetivas” no se puede hacer nada. “Yo les preguntaría de los rectores [padillistas], cuántos convocan a consejo de centro [universitario] con regularidad y todo lo demás que marca la reglamentación”.
En cuanto a la reciente guerra de desplegados, consideró que quien la ha orquestado es Raúl Padilla, quien utiliza una estrategia a la vieja usanza. Y aunque no quiso mencionar el nombre de Carlos Briseño, sí dejó claro que él está del lado de “quien defiende a la Universidad y quiere defender los derechos de los estudiantes, transparentar y ver las necesidades primarias”.
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