Tacha a Cosío de ignorante

4 08 2008

Señala rector que Cosío Gaona está actuando bajo consigna del Rector general, Carlos Briseño Torres

José David Estrada/Mural

Enrique Solórzano Carrillo, rector del Centro Universitario de la Costa Sur de la UdeG, aseguró que Salvador Cosío Gaona ignora cómo funciona un programa de trasplantes y lo acusó de actuar bajo consigna del rector general Carlos Briseño Torres.

Cosío Gaona presentó esta mañana una denuncia penal ante la Procuraduría General de la República (PGR) por un presunto tráfico de órganos cometido por Solórzano, ya que, según el denunciante, había obtenido un riñón para operar a su hija saltándose la lista de espera.

Sin embargo, Solórzano Carrillo aclaró que no se siguió la lista ya que la donante del riñón era su esposa y la normatividad establece que en esos casos no aplica la lista de espera.

“Profesionalmente y jurídicamente hablando de este caso, primero debía de enterarse cuáles son las disposiciones normativas y para el caso de un trasplante de un riñón de vivo relacionado no se requiere estar en lista como él lo había insinuado”, afirmó el rector de centro.

Para Solórzano Carrillo, Cosío Gaona está actuando bajo consigna del Rector general, Carlos Briseño Torres, debido al conflicto que se desató al interior del Grupo Universidad, que domina desde hace 18 años la máxima casa de estudios de la entidad.

“(Cosío) está actuando por consigna y lo hace atendiendo la directriz del rector (Carlos Briseño) para hostigar a gentes que no hemos actuado conforme a su conveniencia y creo que Cosío, Salvador, se olvida de la historia y que precisamente su padre así fue atacado con insidias y con mentiras, qué lástima que él utilice esas armas ahora, es lamentable”, afirmó.

El rector del CUCSUR apuntó que planea presentar una demanda civil por daños y perjuicios.





Cartón de Falcón en Público

15 07 2008





Critican a Briseño por caso de trasplantes

14 07 2008

Público

Califican como “irresponsables” las recientes declaraciones de Carlos Briseño Torres en torno al tema.

Que el rector de la Universidad de Guadalajara (UdeG) no intervenga más en el asunto de las presuntas irregularidades en la unidad de trasplantes del Hospital Civil (HCG), es lo que exigen los académicos del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) en un desplegado que aparece hoy en los diarios locales.

Califican como “irresponsables” las recientes declaraciones de Carlos Briseño Torres en torno al tema, “quien ha vertido imputaciones y especulaciones en torno al programa de trasplante hepático y la vida interna de los Hospitales Civiles”.

El documento está firmado por quienes integran el cuerpo directivo del centro universitario: Víctor Manuel Ramírez Anguiano (rector), Rogelio Zambrano Guzmán, Vicente Teófilo Muñoz Fernández, Baudelio Lara García, Jaime Andrade Villanueva y Patricia Lomelí Mendoza Roaf.

Asimismo, consideran que Briseño Torres, de manera protagónica ha hecho juicios anticipados, con lo que a la vez asume un papel que no le corresponde por no ser una autoridad administrativa del HCG.

Sobre la vigencia del programa de trasplantes, los firmantes aclaran que ése es un tema que habrán de resolver las autoridades de los Hospitales Civiles.

Finalmente, le exigen una vez más a Briseño Torres que se abstenga de propiciar, con sus declaraciones y actitudes, “un sesgo político que le ha causado gran daño a los Hospitales Civiles, al programa de trasplantes y a la gran cantidad de pacientes que demanda esta atención altamente especializada”, concluye el desplegado.





Salpicados

7 07 2008

La Tremenda Corte/Público

Salpicados El caso del médico Luis Carlos Rodríguez Sancho, responsable del equipo de trasplantes del Civil, salpica a miembros del equipo padillista de la Universidad de Guadalajara. Raúl Vargas, presidente estatal del PRD, y Leobardo Alcalá, regidor priista en Guadalajara, fueron directores del nosocomio y, según el expediente contra Rodríguez Sancho, en sus periodos se habrían producido cobros indebidos.

Dividendos Hasta donde se sabe, la investigación no recae sobre Vargas ni Alcalá, pero sin duda el tema dará motivo a sus adversarios políticos para buscar dividendos. Los adversarios, por ejemplo, bien podrían ubicarse en la dupla Carlos Briseño-Emilio González, que curiosamente controlan las instancias en conflicto: Hospital Civil y Contraloría.





Guerra sin futuro

6 07 2008

PUNTOS Y CONTRAPUNTOS

Pedro Mellado/Mural

En esta guerra no habrá final feliz. Pero la crisis derivada de la fractura en el seno del grupo hegemónico, que desde hace 19 años la tiene secuestrada, podría ayudar a sanar algunos de los padecimientos más perniciosos de la Universidad de Guadalajara, que en las dos recientes décadas ha sido manejada con criterios arbitrarios, patrimonialistas y discrecionales.

La guerra interna podría derrumbar los diques que han favorecido un ámbito de opacidad en el manejo de los recursos públicos que le han sido confiados a la institución, esquema favorecido por las complicidades y omisiones de los Congresos y Gobiernos federal y estatal, que no han asumido plenamente su responsabilidad de fiscalizar, para comprobar, que el dinero de los contribuyentes se destine realmente al cumplimiento de sus objetivos esenciales: la docencia, la investigación científica y la difusión de la cultura.

La fuerte disputa por el control de la UdeG, entre el actual Rector general, Carlos Jorge Briseño Torres, en alianza con el Gobernador panista Emilio González Márquez, sumados a una cruzada contra el jefe político y cacique de la institución, el ex Rector general Raúl Padilla López, podría generar condiciones para que en los espacios reservados a una cruenta guerra mediática quedaran al descubierto las irregularidades, excesos y presuntas (y muy probables) corruptelas cometidas por ambos bandos.

Existen indicios muy claros, que desde el círculo más cercano de colaboradores del actual Rector general de la UdeG, el de mayor confianza, han surgido algunas de las ofertas de información clasificada, importante y delicada, y se han procurado las debidas facilidades para acceder a ella, sobre todo cuando exhibe algunos de los privilegios que durante los últimos años ha disfrutado el jefe político Raúl Padilla López y algunos de sus alfiles más cercanos.

La exhibición de situaciones irregulares, abusivas, presuntamente corruptas y potencialmente delictivas, como los gastos de viajes de Raúl Padilla López; el pago a algunos funcionarios públicos en la nómina de la UdeG, sin que aparentemente cumplan con sus obligaciones académicas, y el cobro por los trasplantes en el Hospital Civil, son parte de esa guerra mediática. Por supuesto, la difusión de esas conductas es saludable y contribuye a condicionar la intervención de las autoridades presuntamente responsables de sancionarlas.

Pero esas circunstancias llevan también implícita la necesidad de que quienes actualmente encabezan la administración de la UdeG, incluyendo al actual Rector y a sus más cercanos colaboradores, sean también investigados, en su conducta y en su patrimonio, para saber en qué medida pudieran haberse beneficiado del manejo de los recursos confiados a la institución, de cuya nómina y presupuestos también han vivido en los más recientes años.

En la UdeG se debe aplicar la premisa de todos coludos o todos rabones, pues la certeza de que en este pueblo no hay ladrones sólo podría consolidarse en los hechos investigados, las pruebas superadas y las inocencias corroboradas.

Lo más probable es que en esta guerra intestina todos pierdan. Pero podría surgir, inevitablemente, una tercera fuerza, o un tercer grupo, que irónicamente, podría ser una rama del mismo árbol, con características más benignas o menos parasitarias, que pudiera rescatar a la UdeG de las prácticas rupestres, caciquiles y patrimonialistas a las que ha sido sometida desde hace casi dos décadas.





AL CONOCERSE del cobro irregular

5 07 2008

Cúpula/Mural

AL CONOCERSE del cobro irregular por trasplantes en el viejo Hospital Civil, se agudiza la crisis política que vive la Universidad de Guadalajara.

LUEGO DE SOLICITAR al Gobernador Emilio González Márquez que la Contraloría investigue el hecho, el Rector Carlos Briseño abrió otro frente de guerra en contra del jefe político de la institución, Raúl Padilla.

Y ES QUE los funcionarios que podrían salir ‘raspados’ forman parte de su grupo: Raúl Vargas y Leobardo Alcalá, ambos ex directores de los Hospitales Civiles.

¿SUPIERON ESOS ex directivos que los cobros se hacían y que el dinero se depositaba en una cuenta ajena al Hospital desde hace por lo menos ocho años? ¿Estuvieron enterados de ello los ex Rectores Trino Padilla y Víctor Manuel González Romero?

ES CIERTO QUE con este caso gana la alianza Briseño – González Márquez, pero es un hecho que sus adversarios no se van a quedar con los brazos cruzados.

SI EN ALGUIEN hay duda del interés del Gobernador en este caso, basta voltear a la Contraloría estatal para ver la celeridad que se le está dando a la investigación, pues dicen que en menos de un mes habrá resultados.

ESTO NO HA SUCEDIDO con la auditoría al túnel de Las Rosas, que involucra a funcionarios de la Administración de Francisco Ramírez Acuña, ni con una laaarga lista de casos que tiene congelados la Contraloría.








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